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Partido de Merkel sufrió su peor derrota en el mayor estado alemán
Según las encuestas, la mayoría de los alemanes respalda la gestión de Angela Merkel frente a la crisis europea. Sin embargo, los repetidos reveses regionales de los cristianodemócratas generan dudas sobre un posible cambio de signo político en el país.
Los partidos de la oposición a nivel nacional, el Social Demócrata (SPD) y Los Verdes, obtuvieron una clara mayoría y podrán seguir gobernando este «land» (estado federado) de tradición minera e industrial al mando de la primera ministra socialdemócrata Hannelore Kraft.
La CDU de Merkel y sus aliados del Partido Liberal (FDP) sufrieron ayer el décimo revés electoral. Desde que llegaron al poder en 2009, no han conseguido formar un solo Gobierno regional y han perdido bastiones como el de Baden-Württemberg. La semana pasada quedaron fuera del norteño estado de Schleswig-Holstein.
«Luchamos por una mayoría de socialdemócratas y verdes a nivel nacional y hoy es definitivamente el principio del fin de democristianos y liberales», aseguró la presidenta de Los Verdes, Claudia Roth. «Ésta es una derrota estrepitosa para Angela Merkel y la CDU. Y esto hará olas, estoy convencida», sostuvo la secretaria general del SPD, Andrea Nahles.
Los resultados en Renania del Norte-Westfalia constituyen una advertencia para el Gobierno federal, dado que se trata del estado más habitado del país, con una población mayor que la de Holanda, y con una economía del tamaño de Turquía. Sin embargo, la falta de éxito a nivel regional no ha salpicado hasta ahora la popularidad de la canciller y de su partido a nivel nacional, favoritos para los comicios que se realizarán en un año y medio. Días atrás una encuesta reveló que un 61% de los alemanes apoya la gestión de Merkel y su CDU sigue siendo primera fuerza en la intención de voto para la cita general de 2013.
El triunfo en Renania del Norte-Westfalia da alas a la centroizquierda, que aspira a poner fin a la era de conservadores y liberales en el próximo otoño (boreal), pero no modifica en nada la balanza de poder. Socialdemócratas y Verdes ya ostentan la mayoría en la Cámara alta o de las Regiones (Bundesrat). De acuerdo con las proyecciones, el SPD consiguió entre el 38% y un 39% de los votos. La CDU liderada por el ministro alemán de Medio Ambiente, Norbert Röttgen, obtuvo entre un 25,5 y 25,7%, el peor resultado en este «land». Tras conocerse la derrota, Röttgen anunció su renuncia a la presidencia regional del partido.
Los Verdes se mantuvieron en el 12,1%, mientras que Los Piratas recabaron cerca de un 7,6%. Los liberales, que habían sido desahuciados en las primeras encuestas, resucitaron de la mano del exsecretario general del partido Christian Lindner para hacerse de un respetable 8,5%. El Partido de la Izquierda perdió la representación parlamentaria con un 3%.
Las elecciones fueron convocadas en forma anticipada después de que la coalición de socialdemócratas y verdes que gobernaba en minoría desde 2010 no consiguiera suficientes votos para aprobar el presupuesto de este año. La campaña electoral estuvo centrada en los dos principales candidatos, la jefa de Gobierno Kraft y su rival Röttgen. Mientras que Kraft se mostró cercana al electorado y comprometida, Röttgen cometió varios errores que pagó caro su partido.
Considerado uno de los principales aspirantes a heredar a Merkel en un futuro, Röttgen no quiso comprometerse a dejar su cartera en caso de una derrota para hacerse cargo de la oposición en el hemiciclo de Düsseldorf.
Además, el ministro intentó convertir la votación en un plebiscito sobre la política europea de la canciller y tuvo que retractarse después de que Merkel lo refutara categóricamente.
Agencias DPA, EFE, AFP, ANSA y Reuters

