23 de abril 2009 - 00:00

Pasión Vega: la elección sudamericana

Aunque andaluza y residente en Cádiz, Pasión Vega inclina su repertorio a lo latinoamericano. Presentará en el país «Gracias a la vida».
Aunque andaluza y residente en Cádiz, Pasión Vega inclina su repertorio a lo latinoamericano. Presentará en el país «Gracias a la vida».
Aunque tiene ya unos cuantos discos editados, alto poder de convocatoria en su país, y estuvo el año pasado haciendo un show -que originalmente iba a ser exclusivamente para invitados y terminó con algunas entradas vendidas- en el Maipo, la española Pasión Vega todavía no es tan conocida por aquí.

Nacida en Madrid en 1976 (acaba de cumplir 33 años) como Ana María Alias Vega, vivió desde muy pequeña en Málaga y ahora lo hace en Cádiz. Se inició cantando en coros de iglesia y en 1992 ganó un concurso de cantantes organizado por la Cadena Ser.

Otro premio obtenido al año siguiente, le valió la grabación de su primer vinilo, y allí arrancó entonces lo que sería su carrera profesional. Hizo coplas y otras músicas de Andalucía, incluyó a muchos autores latinoamericanos en su repertorio y se movió siempre en un terreno que mezcla folklores y pop, entre la tradición y la industria.

En pocos días -el próximo 2 de mayo en el teatro Nacional- estará cantando nuevamente en Buenos Aires, para presentar su disco más reciente, «Gracias a la vida», y para hacer un repaso de otros momentos de su historia artística.Dialogamos con ella:

Periodista: Ahora que forma parte de la industria grande de la música, ¿qué diría que queda de aquella niña que cantaba música religiosa o de la adolescente que cantaba coplas?

Pasión Vega: Queda mucho y, al mismo tiempo, soy totalmente diferente. En estos años fui descubriendo mi forma de expresión. He adquirido experiencia, me ha cambiado la voz, se han abierto otros frentes. Pero siento que no he perdido la inocencia; y sigo con los mismos amigos, cerca de la familia, con la misma visión de la vida.

P: ¿No cree que la industria del disco es peligrosa?

P.V.: No, para nada. Porque pese a trabajar con una estructura importante y ser grabada por un sello internacional, mantengo el espíritu de artista independiente. Uno puede entrar en esa maquinaria de distintas maneras. Afortunadamente, cuando yo llegué a este mundo más profesionalizado, tenía la experiencia suficiente como para saber qué criterios quería mantener en mi carrera, y siempre tuve el timón de este barco. Así que disfruto de esa libertad, grabo lo que quiero y sólo «obedezco» cuando me parece bien. Igualmente, por la música que hago, no soy de los artistas que entran de lleno en el juego de la «radiofórmula», así que eso me permite mayores libertades.

P: ¿Ese criterio de libertad es el que la hace vivir en Cádiz y no en Madrid?

P.V.: No creo que sea imprescindible vivir en Madrid para trabajar de lo que yo lo hago. Y hoy en día las comunicaciones nos permiten hacer base en cualquier lado sin grandes problemas. Pero vivir en Cádiz es importante para mi modo creativo; y es un lujo para mí vivir en Andalucía.

P: ¿Qué la ha llevado, a lo largo de su carrera, a incluir a tantos artistas latinoamericanos en sus repertorios?

P.V.: Es que no son canciones que yo sienta ajenas; todo lo contrario. Siempre estuvieron a mano. Hay recuerdos -como con los temas de Gardel o Violeta Parra, por ejemplo- que vienen desde mi infancia; o el canto de Mercedes Sosa que ha sido un gran estímulo. Creo que ha sido mi padre, en definitiva, quien introdujo ese germen en mi cuerpo.

P: Y hasta tiene un director musical argentino.

P.V.: Es que Horacio Icasto, que ha sido el director y productor de mi disco, es argentino, es cierto, pero es uno de los más respetados directores musicales y arregladores de toda Europa. Es un hombre formado en la música clásica que conoce muy bien, además, la música latinoamericana y el jazz. Es un gran pianista y, como si fuera poco, es un hombre muy querido por todos.

P.: Su repertorio ha sido siempre muy ecléctico. ¿Qué tienen en común esas canciones para que fueran elegidas?

P.V.: Creo que lo que las une es la emoción y las temáticas. Son todas canciones con una gran profundidad, con melodías que permiten trabajar la voz. Y luego, usted verá que en lo que yo elijo para cantar siempre está presente Andalucía (en los tangos, las habaneras, el flamenco) y temáticas poéticas que hacen referencia al amor, al desamor, a los celos, a los personajes perdedores.

P.: ¿Cómo es su vida personal?

P.V.: Tengo esposo pero no hijos, por el momento. La verdad es que he encontrado un alma gemela que además trabaja conmigo.

Entrevista de Ricardo Salton

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