25 de octubre 2010 - 00:00

Pérdidas en soja por las enfermedades

La ingeniera Silvia Distéfano, del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Marcos Juárez, Córdoba, reveló que hace diez cosechas que no se registran tan altos niveles de pérdidas por enfermedades de fin ciclo como en la campaña pasada 2009-2010 de soja.

«En la campaña 2009-2010 las pérdidas por enfermedades de fin de ciclo de la soja fueron más elevadas que en las últimas 10 cosechas, ya que la mancha ojo de rana fue muy severa, haciendo que el promedio de pérdidas alcanzara entre 7 a 20 quintales por hectárea», dijo la especialista.

Aseguró además que las pérdidas dependieron de la zona afectada y del cultivar sembrado de soja.

Durante la campaña 2009/2010, la mancha ojo de rana se detectó desde estadios más tempranos del cultivo. Las mayores pérdidas se registraron en el sudeste de Córdoba con cultivares altamente susceptibles y en lotes con años de monocultivo.

La aplicación de fungicidas foliares en estadios reproductivos redujo la intensidad de la enfermedad y demoró la llegada del cultivo a la madurez fisiológica, lo que constituyó una estrategia de control para las variedades susceptibles.

«En general, la reducción se asoció a mejoras en el rendimiento, sus componentes, el poder germinativo y la calidad sanitaria de la semilla», explicó Distéfano. La ingeniera, que pertenece al Área Mejoramiento Genético Vegetal, Grupo Patología Trigo-Soja, manifestó que la mancha ojo de rana pertenece al grupo de las llamadas enfermedades de fin de ciclo. Esas enfermedades afectan al cultivo en los estadios reproductivos intermedios y avanzados, provocando un anticipo en la maduración de las plantas, reducción de los rendimientos y calidad de las semillas producidas.

Los factores que favorecen la difusión de estas enfermedades son: el monocultivo de soja, la siembra directa, la falta de resistencia varietal y las condiciones ambientales favorables.

Según la especialista, en la región pampeana las enfermedades de fin de ciclo de la soja están representadas fundamentalmente por la mancha marrón de la hoja, el tizón de la hoja y la mancha púrpura de la semilla, el mildiu, las bacteriosis y la mancha ojo de rana. «La prevalencia de una u otra dependerá de las condiciones de manejo del cultivo y de las características climáticas de la zona».

En la pampa húmeda la mancha marrón de la hoja es la predominante, tanto en incidencia (porcentaje de plantas con síntomas), como en severidad (intensidad del ataque).

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