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Peregrinan a tumba de Morrison
La tumba de Morrison en Pere Lachaise es una de las más visitadas del cementerio parisiense.
Morrison murió a los 27 años, dejando atrás el mito de su celebridad y el misterio aún no del todo resuelto de las circunstancias de su muerte. En marzo de 1971, Morrison llegó a París, proveniente de California, y se instaló en un departamento en el 17-19 de la Rue Beautrellis, junto con la más fiel de sus compañeras, Pamela Courson.
A pesar de su edad, el cantante se sentía cada vez más exhausto, cansado del mundo del rock y de su propio personaje: el último LP de su grupo, «L.A.Woman», grabado en octubre del año anterior- marcaba una inflexión en su estilo, pero esto no parecía alcanzar a su líder. Para Morrison -hijo nómade de un oficial militar estadounidense, criado entre mudanza y mudanza, de base en base- The Doors habían constituido una increíble aventura, a lo largo de un lustro: de bandita pop con canciones para chicas a grupo rock con pretensiones artísticas y hasta políticas.
En París, fue encontrado muerto en la bañera por motivos nunca del todo establecidos. Como las autoridades francesas no encontraron indicios que hicieran sospechar un homicidio, no se le practicó una autopsia, por lo que nunca se estableció la causa de su muerte, lo que facilitó la multiplicación de las tesis conspirativas. La más probable, narrada por Courson, es que Morrison haya sufrido una hemorragia interna debido a que había ingerido por la nariz heroína, creyendo que fuera cocaína. La misma Courson murió de una sobredosis de heroína, dos años después.
La popularidad de la tumba es tal que la familia de Morrison, al renovar su alquiler en el cementerio y volverlo perenne, tuvo que garantizar que pagaría por un servicio de custodia del lugar, para controlar los destrozos y el vandalismo del que son responsables sus fans póstumos.


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