Peronismo PRO lo apura a Macri por candidatura 2011

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El brote, que ya parece incontenible, de candidatos presidenciales dentro del PJ parece apurar los tiempos de definición de Mauricio Macri. El peronismo PRO, que comandan en Capital Federal los legisladores Cristian Ritondo y Daniel Amoroso, comenzó a presionar al jefe de Gobierno porteño para nacionalizar su proyecto político y decidirse a competir por la presidencia en 2011.
¿Avanza el proyecto de Macri para 2011? La respuesta desde el PJ macrista fue contundente. «Hoy está más cerca de 2011 el peronismo disidente que el PRO». Ante este panorama, y con el salteño Juan Carlos Romero, el bonaerense Felipe Solá, el santafesino Carlos Reutemann y el sanluiseño Alberto Rodríguez Saá peleando por la sucesión poskirchnerista, en el partido de Macri presionan para que el jefe de Gobierno porteño unifique la fecha de los comicios nacionales y los de la Capital Federal.
Solá, el presidenciable más cercano al PRO, ya estuvo de gira en la provincia de Buenos Aires junto a Jorge Macri primo. Y la paz macrista podría llegar hasta un frente bonaerense unificado con Francisco de Narváez. Ahora, dirigentes del macrismo analizan si la convocatoria para las elecciones legislativas para renovar escaños en el Parlamento de la Ciudad de Buenos Aires debe ser por separado o no de las nacionales de octubre, y apuran una decisión que se conocerá antes de que termine el verano.
Es que Macri tampoco resolvió aún si la vicejefa de Gobierno, Gabriela Michetti, será candidata para encabezar la lista nacional o la capitalina. En caso de que el titular de PRO se decida por unificar las elecciones, Michetti podría competir por una banca en el Congreso Nacional, con el objetivo de arrastrar votos para la Legislatura porteña.
Pero la apuesta de un sector de PRO a cercar la discusión de campaña a la Capital Federal también apunta a conseguir mayor cantidad de bancas en la Legislatura, de tener un resultado positivo en cantidad de votos. En la actualidad, el bloque del PRO cuenta con 26 escaños, de los cuales 12 se pondrán en juego en los próximos comicios legislativos.
La intención de algunos legisladores se enfoca a conseguir, con elecciones separadas, al menos 16 diputados para el bloque macrista, lo cual les permitiría estar por sobre los 31 votos que se requiere como mayoría a la hora de sancionar leyes claves que, oportunamente, llegan desde el Ejecutivo.
Sin embargo, Macri se mostró los últimos días más cerca de la unificación de los comicios, aunque advirtió que aún no se ha volcado hacia ninguna de las dos opciones dado que, dijo, es una decisión que se toma «en equipo», por lo que anticipó que respetará «la opinión de la mayoría».
El legislador Martín Ocampo, de Cambio Pro Radical, afirmó: «Tenemos que tener un ámbito de discusión propio de la Ciudad sobre los problemas de los vecinos porteños». El diputado, claramente a favor del desdoblamiento, consideró que «la Ciudad se merece una discusión sobre la gestión de Mauricio Macri, que por primera vez va a estar puesta a consideración en una elección». Pero la «pata peronista» del bloque PRO sostiene que la opción de desdoblar significaría «paralizar la gestión por al menos seis meses», a raíz del tiempo que le demandaría las dos campañas. Pero, más allá del desgaste que implicarían las dos convocatorias, Amoroso advirtió que «si se desdoblan, entonces se estaría regalando la proyección de Macri como presidente en 2011». Por el contrario, según el legislador, la posibilidad de realizar las legislativas en forma conjunta implicará una mayor presencia del macrismo en el Congreso, donde «se pueden ir consensuando acuerdos programáticos para posicionar a Macri para 2011».

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