«A pesar de que se produjeron varias cancelaciones -la más importante de ellas, la del Salón del Automóvil-, esperamos que el sector facture este año lo mismo que en 2008, o sea, unos $ 2.000 millones». El optimista es Fernando Gorbarán, presidente de AOCA, la entidad que agrupa a organizadores de ferias y congresos. Lo que falla en la aritmética del ejecutivo -que también representa en el país a la Messe Frankfurt, el mayor predio del mundo- es que la exposición automotriz se hace cada dos años, por lo que en 2008 el resultado se produjo sin el fuerte ingreso que aporta esa feria.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«La actividad se sostiene porque ahora muchas pymes, que antes viajaban al exterior para ofrecer sus productos, usan las ferias para atraer compradores, sobre todo de América Latina», agrega Gorbarán.
En este sentido, apunta que -según datos auditados- la Argentina «subió del puesto 36º al 22º en número de eventos, y desplazó a México del segundo lugar en la región. El primero, inamovible, sigue siendo Brasil». En lo que hace específicamente a Buenos Aires, la ciudad está 15ª entre las urbes con más «expos», pese a no contar con un gran centro de convenciones.
El sector, apunta, emplea a unas 20.000 personas en forma directa e indirecta, y la cifra de $ 2.000 millones anuales corresponde a alquileres de espacios, construcción de stands, promotoras, personal, etcétera. En total, hay unas 340 ferias por año, y pese a la crisis en el país, hoy no hay lugar para organizar una más.
Asegura Gorbarán que el efecto multiplicador de las ferias y congresos es muy sig-nificativo: «Está comprobado que el 47% de las personas que viajan a un país para asistir a una exposición regresan como turistas, acompañados por sus familias».
Dejá tu comentario