"Quiero decirlo bien alto: tendré 72 años y el tesón de alguien de 30 para ser candidato a la Presidencia de la República", afirmó Lula da Silva en la noche del sábado en un acto en Río de Janeiro. Al realizar este anuncio, el expresidente (2003-2010) recibió una cerrada ovación por parte de los simpatizantes del PT presentes en el evento.
Más allá de la fiesta de aniversario, el acto se convirtió en una auténtica muestra de apoyo al exmandatario, que actualmente enfrenta dos investigaciones judiciales por supuesta ocultación de patrimonio, si bien sus abogados solicitaron al Supremo Tribunal Federal (STF) la suspensión de ambas.
Las indagaciones buscan esclarecer si el expresidente es propietario de un departamento y de una casa de campo, ambas en el estado de San Pablo, y que fueron reformadas por constructoras salpicadas por el gigantesco escándalo de corrupción en la petrolera Petrobras.
Lula, que en todo momento ha negado las acusaciones, bromeó con los presentes al decir: "Acepto hasta que levanten mi secreto bancario y telefónico; si ése es el precio, sea. Pero cuando esto acabe quiero que me den un apartamento o una casa de campo".
Sobre el escándalo por el desvío de 2.000 millones de dólares en Petrobras, dijo que "si alguien del partido actuó mal tendrá que pagar". Sin embargo, acusó a la oposición y a algunos medios de comunicación de ser los principales responsables de una campaña de desprestigio contra el PT y les advirtió de que, de ahora en adelante, "se acabó el 'Lulinha' de paz y amor". "Les daré la respuesta que se merecen", aseguró.
La gran ausente en los festejos fue la presidenta brasileña Dilma Rousseff, quien viajó el viernes a Chile en visita oficial y tenía previsto regresar directamente a Brasilia.
Sin embargo, los medios locales apuntan a que la ausencia se debió al distanciamiento de la mandataria con la dirigencia del PT que la urgió a cambiar su política económica para sacar al país de la recesión.
Durante el festejo, sin embargo, Lula mostró un formal apoyo a su sucesora: "Por más que tengamos desacuerdos en algunas cosas, Dilma tiene que tener la certeza de que éste es su lado".
"Ella nos necesita para poder sobrevivir a los ataques que viene sufriendo en el Congreso Nacional por parte de nuestros adversarios", agregó, mientras lo escuchaba atentamente el presidente del PT, Rui Falcão.
Ayer una encuesta realizada por Datafolha señaló que la mayoría de los brasileños considera que el expresidente se benefició de los favores de diversas empresas privadas durante su mandato.
El 58% de los consultados señaló que Lula favoreció a esas empresas a cambio de recibir algún tipo de compensación y apenas el 13% rechazó esa posibilidad.
| Agencias EFE y Reuters |


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