18 de noviembre 2014 - 00:00

Petrobras promete severos controles, pero no convence: su acción cayó casi el 5%

Maria das Graças Foster, presidenta de Petrobras, ofreció ayer una conferencia de prensa en la sede de la empresa, en Río de Janeiro, para dar nuevas garantías de transparencia. Pero por ahora no logra restaurar la confianza de los inversores.
Maria das Graças Foster, presidenta de Petrobras, ofreció ayer una conferencia de prensa en la sede de la empresa, en Río de Janeiro, para dar nuevas garantías de transparencia. Pero por ahora no logra restaurar la confianza de los inversores.
  Río de Janeiro - La estatal brasileña Petrobras, envuelta en un grave escándalo de corrupción, creará un organismo que vigilará el cumplimiento de las leyes y normas de la compañía, informó ayer su presidenta, Maria das Graças Foster, aunque el anuncio no logró detener el desplome de la cotización de sus acciones.

La Bolsa de San Pablo cerró ayer con una caída del 1%, a 51.256 puntos, arrastrada, entre otras, por el fuerte retroceso de los papeles de la petrolera. Las acciones ordinarias (con derecho a voto) cayeron el 4,77% mientras que las preferenciales (sin derecho a voto) perdieron el 4,85%.

En Wall Street, las acciones de Petrobras se desplomaron un 5,5% y eran las terceras más activamente comerciadas en el mercado.

Este factor, sumado a la incertidumbre por el nombre del ministro de Hacienda que debe designar la presidenta, Dilma Rousseff, para el mandato que comenzará el 1 de enero, se tradujo asimismo en una caída del 0,11% del real, que finalizó a 2 por dólar, su menor cotización desde abril de 2005.

En una rueda de prensa en Río de Janeiro, donde se encuentra la sede de la empresa, Foster comentó que Petrobras "está trabajando intensamente para reforzar sus procesos internos".

La compañía creará una "dirección de cumplimiento" que vigile el "respeto de las leyes y los reglamentos internos y externos", explicó la presidenta de la mayor empresa brasileña.

Petrobras también contrató a dos firmas legales para investigar la naturaleza, la extensión y el impacto de las denuncias. En función de esa auditoría, revisará su contabilidad de los últimos años para anotar como pérdidas los costos adicionales que supusieron los sobreprecios en las obras contratadas y en la adquisición de activos, además del supuesto desvío de dinero para sobornos a políticos.

Entretanto, Petrobras entregó ayer sus resultados operativos. Según indicó, incumplirá su meta de producción para este año, que era de una expansión del 7,5%, y sólo registrará un aumento de entre un 5,5% y un 6%.

El director de Petróleo, Gas y Biocombustibles, José Miranda Formigli, afirmó que los motivos de ese desempeño radican en el atraso en la entrega de varias plataformas propias, en la concesión de licencias de operación y en la conexión de varios pozos.

Entretanto, la difusión de su balance financiero del tercer trimestre -que debía ser divulgado el viernes pasado- no recibió el visto bueno de la empresa de auditoría externa que lo respalda.

PricewaterhouseCoopers (PcW), escogida por Petrobras para certificar sus resultados, decidió no firmar el balance a la espera de más informaciones sobre proyectos que podrían verse afectados por las denuncias de corrupción y sobornos.

Tanto Foster como el director financiero de Petrobras, Almir Barbassa, dijeron ayer que si las acusaciones de corrupción se confirman, éstas tendrán un impacto en los resultados financieros, que no saldrán antes del 12 de diciembre.

Esta situación abre la perspectiva de un largo período de incertidumbre para una compañía considerada una vez la joya de la corona de la economía brasileña, si bien en los últimos años se convirtió en símbolo de los malos tiempos que pasa el país.

Los inversores están preocupados porque la petrolera -la más endeudada entre las principales del mundo- se arriesga a un default técnico por unos 12.000 millones de dólares en bonos si no informa de sus beneficios no auditados antes de fin de año.

La deuda total de Petrobras rondaba los 140.000 millones de dólares a finales de junio, y sus reservas de bonos destacados equivalían a 54.000 millones de dólares.

El viernes, la Policía Federal brasileña arrestó a Renato Duque, exdirector de Servicios Corporativos de la compañía, y a otros ejecutivos de empresas líderes de ingeniería y construcción que estarían vinculados al caso de los sobornos por unos 3.850 millones de dólares entre 2006 y 2010.

Rousseff fue presidenta del Consejo de Administración de la compañía mixta controlada por el Estado por siete años hasta 2010, período en el que ocurrieron gran parte de las presuntas prácticas de corrupción.

El exdirector de Abastecimiento, Paulo Roberto Costa, cuya confesión destapó la trama que tiene en vilo a la clase política brasileña, está detenido desde marzo.

Rousseff, que fue reelegida el 26 de octubre, prometió una investigación exhaustiva y dijo el domingo que el caso puede ayudar a cambiar la cultura de corrupción de Brasil.

Agencias AFP, EFE y Reuters,

y Ámbito Financiero

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