El precio del crudo está muy por debajo del máximo anual de los 102 dólares alcanzado a fines de junio. Comenzó a caer desde entonces, en un descenso que se agudizó a fines de septiembre pasado, por un exceso de oferta de los principales exportadores. El descenso fue aún mayor después de que el 27 de noviembre la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) decidiera mantener los actuales niveles de producción, en torno a los 30 millones de barriles diarios.
Ayer el derrumbe se agravó debido a una inesperada caída en las importaciones chinas, el primer consumidor de energía en el mundo. No se debe subestimar, asimismo, el impacto del dólar sobre el mercado de commodities. La divisa estadounidense se encuentra cerca de su cota máxima de dos años respecto del euro, además de mantener un récord de siete años en relación al yen.
Pero fue Morgan Stanley el que echó nafta al fuego: un informe del banco de inversión proyectó que en el peor de los escenarios el barril podría rozar los 43 dólares durante el segundo trimestre de 2015. Eso significaría tocar el nivel más bajo desde 2005. Para Adam Lonson, analista del Morgan, si "la OPEP no interviene, los riesgos de los mercados se desequilibran, con una previsible sobreoferta en el segundo trimestre de 2015".
El escenario base de la entidad vislumbra un barril de petróleo en torno a los 70 dólares en 2015, mientras que un año más tarde retornaría a los 88 dólares. Las previsiones se encuentran, sin embargo, un 28,5% y un 13,7% por debajo de sus pronósticos previos.
También circuló en Wall Street un análisis del JP Morgan, que estimó un barril alrededor de los 70 dólares en el primer trimestre del año entrante. No vislumbra un acuerdo en el seno de la OPEP en el corto plazo, aunque aclara que sus miembros podrían intentar alcanzar un entendimiento informal antes de la próxima reunión del grupo en junio.
Por otro lado, no está claro cuándo empezará a afectar el hundimiento de los precios al shale estadounidense. Nuevas proyecciones conocidas ayer mostraron que la producción de las tres mayores formaciones deberían seguir creciendo a unos 100.000 barriles por día hasta enero. No obstante, muchas compañías ya están empezando a recortar gastos para el próximo año: Conoco anunció ayer que reducirá su gasto un 20%, unos u$s 3.000 millones, la mayor reducción anunciada hasta ahora. De esta manera, las acciones relacionadas con los hidrocarburos no convencionales cedieron ayer hasta un 20% en la Bolsa de Nueva York.
| Agencias EFE y Reuters |



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