Londres - Los golpeados precios del petróleo, con el crudo Brent por debajo de 50 dólares el barril o la mitad de hace un año, apuntan a que se necesitan más recortes de nuevos proyectos y de las operaciones existentes. Hay pocas señales de que el precio del crudo repunte debido a que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) sigue bombeando con fuerza a un mercado de crudo sobreabastecido, como respuesta al crecimiento explosivo del esquisto en Estados Unidos. El mercado prevé que el Brent promedie 60 dólares por barril en 2015 y 69 dólares por barril en 2017. La Agencia Internacional de Energía dijo en febrero que estimaba que los precios se recuperarían a 73 dólares por barril en 2020, a medida que el sobreabastecimiento disminuya lentamente. Analistas del banco de inversión Jefferies afirman que las petroleras redujeron sus puntos de equilibrio en 10 dólares por barril tras la más reciente ronda de recortes de gastos, pero que aún necesitarán un precio de 82 dólares por barril en 2016 para cubrir gastos y dividendos, que han sido la mayor atracción para las inversiones en el sector durante décadas.
Parte del problema para las grandes petroleras es que las empresas estatales y productores de esquisto han aumentado gradualmente su participación en la producción global por años, haciendo que las primeras resulten víctimas de fuerzas mayormente fuera de su control. "Si los precios del petróleo siguen el camino que sugiere la curva a futuro (...) esta depresión podría ser más severa que la de 1986", dijo Morgan Stanley en una nota.
Agencia Reuters
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