27 de agosto 2009 - 00:00

Picaresca utilizada con fines románticos

Seth Rogen y Elizabeth Banks son los notables actores de «Zack y Miri hacen una porno», comedia bastante ingeniosa en la que lo erótico importa menos que la evolución de la pareja protagónica.
Seth Rogen y Elizabeth Banks son los notables actores de «Zack y Miri hacen una porno», comedia bastante ingeniosa en la que lo erótico importa menos que la evolución de la pareja protagónica.
«Zack y Miri hacen una porno» (Zack and Miri make a porno, EE.UU., 2008, habl. en inglés). Dir.: K. Smith. Int.: S. Rogen, E. Banks, C. RoT. Lords, K. Morgan, R. Mabe, J. Anderson, J. Long. 

El título de esta película es literal: la trama describe las desventuras de un perdedor que alquila un departamento con su mejor amiga, a quien conoce desde la escuela primaria pero con la que nunca se atrevió a tener nada amoroso, ya que arruinaría la cómoda convivencia y división de gastos que comparten. Pero cuando viene la crisis y entre ambos no llegan a cubrir los gastos, Zack tiene una idea genial: hacer un film porno que les permita pagar las deudas. Esta decisión no sólo los hará conocer algunos extraños personajes, sino poner su presunta amistad en un plano totalmente nuevo, que obviamente también incluye el sexo.

Kevin Smith, el más gracioso y menos pretencioso de la generación de la explosión del cine indie de los 90, aplica sus típicos diálogos cachondos y situaciones desmadradas a un argumento hecho a su medida, pero más alla de las guarradas de todo tipo y calibre y las situaciones obviamente hilarantes relacionadas con el cine condicionado -como un fuerte gag escatológico relacionado con una escena de sexo anal- la historia tambien tiene su lado sensible.

En efecto, al final se podría decir que «Zack y Miri...», más que una película erótica o un entretenimiento basado en la sucesión de chistes picarescos, termina siendo una comedia romántica en la que el contexto en cuestión importa menos que la evolución de la pareja protagónica, muy bien interpretada por Seth Rogen y Elisabeth Banks. Este detalle es importante, ya que la escena en la que los dos personajes deben tener sexo por primemra vez luego de 20 años de conocerse, y encima ante las cámaras y un equipo de rodaje, sólo puede funcionar con intérpretes capaces de hacerse cargo de semejante desafío actoral.

Los cultores del cine porno de todas maneras seguro creerán que la película es demasiado suave, convencional y hasta un poco moralista en su costado romántico, pero sin dudas disfrutarán de la presencia de la mítica estrella condicionada Traci Lords, burlándose de ella misma y haciendo unos trucos raros que aquí no intentaremos describir.

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