1 de abril 2011 - 00:00

Piden aumento del subsidio electoral

Los legisladores porteños avanzaron esta semana, tras el anuncio de Mauricio Macri de la fecha de comicios, con un proyecto de ley para aumentar las partidas que se reparten a cada agrupación para las elecciones.

Si bien es uno de los pocos temas en que prácticamente todos los bloques están de acuerdo, el debate será polémico, porque el monto de las cotizaciones varían de acuerdo con las propuestas y podrían hasta aumentar en el mismo recinto cuando la iniciativa llegue a su momento de votación, oportunidad que no puede demorar mucho más de un mes.

La propuesta del bloque Coalición Cívica, que conduce Fernando Sánchez, y que aprobarían tanto el PRO como la bancada Proyecto Sur a cargo de Fabio Basteiro, eleva el precio del voto al doble, pasando de los actuales $ 0,50 a $ 3. Lo que hace el proyecto de ley es disponer tres unidades fijas (UF) por elector por categoría para cada partido, de acuerdo con los votos que han obtenido anteriormente.

Es cierto que la Ley 268 que otorga los subsidios a los partidos políticos en la Capital Federal tiene más de diez años, es de 1999 y sobrevivió inclusive tras la crisis de 2002. En ese dato se fundamenta la propuesta, pero además previene para futuras oportunidades, ya que la norma estipula el valor fijo y la modificación hablaría de unidades a las cuales se les fijará el valor en pesos en el Presupuesto de cada año.

Actualmente, el Gobierno porteño reparte $ 0,50 por cada voto obtenido en la última elección y por cada categoría. En una elección para jefe de Gobierno y legisladores, le correspondería $ 1 por voto a cada lista, pero con un tope de $ 1 millón. Con eso, supuestamente, los partidos políticos deben financiar sus campañas electorales, con publicidad incluida porque no existe el sorteo de espacios, y la impresión de boletas con un padrón de aproximadamente 2.500.000 electores. En cambio, para la segunda vuelta que define las autoridades de la Ciudad de Buenos Aires el monto es menor.

Según el proyecto, el fondo para elecciones «se distribuye entre los partidos, alianzas y confederaciones que oficialicen candidaturas», a razón de tres UF para cada categoría por cada voto obtenido en la última elección de legisladores, y dispone que el remanente (por empadronados que no acuden a votar) se repartirá «en forma igualitaria entre todos los partidos que participen en la elección».

El tema comenzó a acordarse no bien Macri anunció que las elecciones porteñas se realizarán el próximo 10 de julio y, como en pocas oportunidades, sumó a oficialistas y rivales. Además, este año los partidos contarán con un adicional, porque ese mismo día se votarán representantes comunales, lo que suma una categoría para los subsidios.

«El financiamiento público de los partidos políticos colabora con la igualdad de oportunidades de los candidatos a ejercer cargos públicos, buscando equiparar sus posibilidades de poder exponer sus ideas a la sociedad, y por otro lado, da más libertad a los partidos respecto de la presión que genera la relación con sus aportantes privados, facilitando, asimismo, la transparencia en el manejo de los fondos utilizados durante la campaña», justifica el proyecto de ley en sus fundamentos.

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