Por segunda audiencia consecutiva declaró el ingeniero Javier Iguacel, exadministrador de Vialidad Nacional del gobierno de Mauricio Macri y denunciante de la causa. En esta oportunidad, los abogados de los imputados buscaron rebatir parte de las acusaciones lanzadas por el testigo ante el Tribunal, quien había hablado de “anomalías” y beneficios a las empresas de Lázaro Báez en Santa Cruz.
En ese marco, el abogado de Lázaro Báez, Juan Villanueva interrogó a Iguacel sobre las condiciones en las que el exfuncionario viajó a Santa Cruz a pocos días de asumir, en enero de 2016, por las presuntas irregularidades en las obras de ese distrito.
El propio Iguacel relató que viajó personalmente a la Provincia y se reunió con las autoridades de la dependencia de Vialidad para ponerse en autos sobre los conflictos laborales de las firmas de Austral, que habían provocado la paralización de las obras. Según dijo, había una mujer en ese encuentro, pero señaló no recordar quién era. Además, consultado específicamente, dijo no recordar en qué vehículo se trasladó desde el Aeropuerto hasta las oficinas del organismo.
A raíz de este punto, Villanueva pidió realizar un careo entre Iguacel y la actual diputada provincial por Santa Cruz, Laura Hindie.
Es porque la legisladora declaró como testigo el año pasado y dijo que se sintió intimidada por Iguacel y por el ex jefe de Jurídicos del a DNV, Ricardo Stoddart. Según relató Hindie en su momento, los exfuncionarios macristas llegaron en un patrullero de la Policía Federal (lo que no era habitual) para pedirle que firmara un documento. “Le soy sincera, no corroboré nada y firmé”, reconoció.
Según Hindie, Iguacel y Stoddart –que aún no tenían mandato legal, ya que no había concluido el proceso administrativo de sus nombramientos- “llegaron en un patrullero de la Federal, lo que no es habitual”, a la sede de Vialidad Santa Cruz. Según relató la testigo, ingresaron, se presentaron como las nuevas autoridades y le dieron un documento para que firmara. Se trataba de una respuesta a un requerimiento de la Secretaría de Trabajo en la que se reclamaba la nulidad de una audiencia que había tenido lugar en esa dependencia entre Vialidad, Austral Construcciones y la Uocra. Los trabajadores reclamaban la falta de pago de salarios y Trabajo había buscado un espacio de diálogo para encausar el conflicto. En aquella audiencia, quien se arrogó la representación de Vialidad -enviado por el ex funcionario imputado Mauricio Collareda- fue Miguel Salazar, quien dijo que el organismo le debía algunos pagos a la empresa de Báez. El punto es que ese detalle no le permitía a las autoridades macristas acusar a la gestión anterior de beneficiar al empresario. Si se le debía dinero por las obras ya adjudicadas cómo se explicaba el presunto favoritismo.
Según Hindie, el interés de Iguacel y Stoddart era anular esa audiencia y el documento que tuvo que firmar se manifestaba a favor de esa nulidad, lo que finalmente sucedió: esa mediación quedó sin efecto y no estableció consecuencia jurídica alguna. ¿Se sintió intimidada?, preguntó uno de los defensores. “Si. No solamente yo. Todos los empleados del Distrito 23 también”.
Precisamente, la denuncia firmada por Iguacel que originó este juicio se basó en los cuestionamientos a esa audiencia por el conflicto con los trabajadores.
El Twitter de Iguacel
Uno de los momentos de mayor tensión estuvo marcado por la cita por parte del defensor de Báez de uno de los mensajes que Iguacel publicó en su cuenta de Twitter en septiembre de 2020: “Hoy Lázaro, que no estudió nada, no terminó ninguna ruta y fue dueño de varias empresas haciéndose millonario por la estafa perpetrada a todos, vuelve a su mansión. Más deuda de justicia”. Si bien el TOF2 no hizo lugar al planteo, el abogado buscó dejar en evidencia la presunta animosidad e interés de Iguacel por el resultado de este juicio, lo que será sopesado por las partes durante los alegatos.
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