30 de abril 2010 - 00:00

Piden a griegos ajuste aún mayor

Georgos Papandreu
Georgos Papandreu
Atenas - Los griegos deberán apretarse aún más el cinturón si su Gobierno saca adelante un draconiano plan de austeridad trianual que pretende rebajar el déficit público en más de 10 puntos para 2013. El primer ministro griego, el socialista Georgos Papandreu, se reunió ayer en Atenas con los agentes sociales para anticiparles algunos detalles del nuevo programa de reformas con el que pretende sanear las cuentas públicas del país. Papandreu tiene dos frentes abiertos: el internacional, que le debe proporcionar la ayuda financiera que necesita Grecia, y el interno, sobre todo el sindical, que se opone al plan de ajuste que exigen tanto el Fondo Monetario como Alemania, y que ya convocó una huelga general para el próximo miércoles. «La economía está al borde del abismo debido a los gobiernos anteriores», justificó Papandreu ante los representantes de la patronal y los sindicatos.

El plan de ahorro, que tendrá por ahora una duración de tres años, comprende fuertes recortes de los sueldos de los funcionarios, así como la supresión de dos pagas extras, al tiempo que prevé la congelación salarial en el sector privado y en las pensiones. Además, el Gobierno prevé el aumento adicional de varios impuestos, como el IVA, que ya subió dos puntos en marzo, hasta el 21%, así como a incrementar la carga impositiva sobre el tabaco, el alcohol y la gasolina. También se congelará la contratación en el sector público, con excepción de la enseñanza, sanidad y defensa, que cuenta con un presupuesto del 6% del PBI.

Una fuente gubernamental griega explicó que el objetivo de este nuevo programa de ahorro es reducir el déficit actual del 13,6% en 2009 hasta el 2,9% del PBI en 2013. Atenas se encuentra a un paso de cerrar las negociaciones con la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI para que Grecia pueda recibir ayudas internacionales de hasta 135.000 millones de euros en los próximos tres años. La propia CE admitió ayer que las negociaciones concluirían pronto, pero supeditó el acceso a los fondos a la aplicación de las consabidas medidas de saneamiento fiscal y a ahondar en las reformas estructurales con las que reducir el abultado déficit público. El seguimiento del ajuste griego será pormenorizado, según aseguran los analistas, incluso mes a mes con una lista de objetivos que deben cumplirse para que continúe el flujo de ayuda internacional.

Agencia EFE