Santiago - El presidente de Chile, el conservador Sebastián Piñera, se prepara desde hoy para evitar que el Senado consagre su destitución en juicio político, instancia abierta ayer tras la aprobación de la acusación por parte de la Cámara de Diputados.
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Piñera apuesta a la fidelidad del Senado para no ser echado con deshonra de la presidencia
El conservador necesita evitar fugas de votos hacia la oposición. Se le recrimina no haber establecido salvaguardas ambientales en torno a una mina de su familia, lo que lo permitió su venta por 152 millones de dólares. Chile realizará comicios el domingo 21.
La Cámara baja aprobó votó la admisibilidad de la acusación constitucional contra el mandatario luego de que la investigación periodística de los Pandora Papers revelara un posible conflicto de intereses en la venta de una mina por parte de su familia.
Los 78 votos necesarios para que el trámite pase al Senado se lograron tras 22 horas de una sesión que incluyó un discurso récord de 15 horas del diputado socialista Jaime Naranjo, una maniobra dilatoria para asegurar así el voto de un legislador cuya cuarentena por coronavirus expiraba ayer mismo en la madrugada.
Con este paso, Piñera no podrá salir del país, aunque puede seguir ejerciendo sus funciones hasta que la acusación llegue a la Cámara de Senadores, que actuaría como jurado para sellar el futuro del primer presidente sometido a esta acusación en los 31 años de la posdictadura en Chile.
Defensa
Después de Naranjo, el abogado de Piñera, Jorge Gálvez, cerró su defensa con una exposición de cinco horas ante el plenario. Les rogó a los “honorables diputados y diputadas, rechazar esta injusta e improcedente acusación constitucional”.
“Esta acusación puede ser un golpe que puede dejar heridas para los siguientes Gobiernos”, advirtió el abogado del mandatario.
La acusación constitucional fue presentada la primera semana de octubre por el arco de la oposición socialista y de izquierda en el marco de la investigación Pandora Papers, que reveló que los hijos del mandatario vendieron un proyecto minero en 2010 al empresario Carlos Alberto Delano –íntimo amigo de Piñera– por 152 millones de dólares.
La transacción, que en su mayoría se realizó en Islas Vírgenes, tuvo lugar durante el primer Gobierno de Piñera (2010-2014) y contenía una cuestionada cláusula que supeditaba el último pago a “que no se estableciese un área de protección ambiental sobre la zona de operaciones de la minera, como reclamaban grupos ambientalistas”.
El mandatario alega que todo su patrimonio estaba entonces colocado en un fideicomiso ciego y que, por lo tanto, no pudo haber actuado en su propio beneficio.
El detalle señalado por Pandora Papers es que la decisión sobre la demarcación de esa zona ambiental dependía en definitiva del Gobierno de Piñera. Como ello no se dio, la venta procedió sin inconvenientes en beneficio de la familia presidencial, a pesar de las objeciones de oenegés ambientalistas.
Números
En la Cámara alta, la oposición necesita dos tercios (29 votos) para destituir al mandatario en un juicio político, lo que requiere convencer a cinco senadores del oficialismo, algo que a menos de dos semanas de las elecciones presidenciales parece poco probable porque la oposición cuenta solo con 24 escaños. A asegurar esos votos que lo blindarían se consagraron ayer los estrategias del jefe de Estado. La definición podría producirse a comienzos de la semana próxima, a días nada más de la primera vuelta presidencial del domingo 21.
Minutos después de la votación, el diputado Naranjo dijo que se trató de “un momento histórico que sólo fue posible gracias a la unidad de la oposición”.
El resultado fue además “un homenaje a todas esas familias chilenas que han sufrido tanto durante este Gobierno, algunas por graves violaciones a los derechos humanos, otras por las condiciones indignas donde viven”, agregó el parlamentario.
El vocero presidencial, Jaime Bellolio, alertó que ahora “se abre una puerta diciendo que los presidentes pueden no durar cuatro años porque hay algunos que, por pequeñeces, por miedo a las redes sociales, por miedo a compañeros de bancada, por miedo a que los amenacen o los funen (escrachen), no votan por su convicción sino que votan por su supuesta conveniencia”.
El empresario millonario de 71 años, quien fue el primer presidente de derecha después de 20 años de Gobiernos de centroizquierda tras el retorno a la democracia, enfrenta la acusación con un rechazo a su gestión del 79%, según las últimas encuestas.


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