11 de noviembre 2011 - 00:00

Pinta convoca al arte contemporáneo

La coleccionista top Estrellita Brodsky con el galerista brasileño Daniel Roestler en la inauguración de Pinta, ayer en Nueva York.
La coleccionista top Estrellita Brodsky con el galerista brasileño Daniel Roestler en la inauguración de Pinta, ayer en Nueva York.
Nueva York - Ayer por la tarde, con la ciudad envuelta en brumas, se inauguró la quinta edición de Pinta, la feria latinoamericana de arte moderno y contemporáneo. Más de 200 invitados especiales, incluyendo al quién es quien del coleccionista en Latinoamérica, como Patricia Cisneros, Ella Fontanals y Estrellita Brodsky, ademas del influyente Glenn Lowry, director del Museo de Arte Moderno neoyorquino. Todos llegaron hasta la nueva sede, emplazada en un lugar estratégico de alta visibilidad: la calle 34 y la Quinta Avenida. Allí, algunas de las 50 galerías del mundo exhiben grandes obras de Matta, Torres García, Tamayo, Lam y Botero, y algunas piezas deslumbrantes como un Santiago Sierra en una galería italiana o los esplendorosos collares del rosarino Leo Battistelli en la porteña GC.

La Feria que preside el argentino Diego Costa Peuser, acompañado por Mauro Herlitzka y Alejandro Zaia, comenzó hace cinco años con un definido perfil estético volcado hacia la abstracción. Perfil, que, en gran medida, fue cambiando en las últimas ediciones.

Si bien los maestros del arte concreto y la abstracción geométrica están presentes, desde el año pasado se advierte un decidido avance de la vertiente conceptual. En esta tendencia figuran varios artistas de las galerías de Brasil, que llegaron con apoyo gubernamental, y un número considerable de argentinos que, con obras históricas, ocupan un lugar especial, entre otros Margarita Paksa, Eduardo Costa, Liliana Porter, Horacio Zavala, Leandro Katz, David Lamelas y Marta Minujín.

El trabajo de Henrique Farias, con sus galerias en Caracas, Nueva York y Buenos Aires ha puesto en el candelero algunos artistas poco conocidos fuera de nuestro país. Las 17 galerías de EE.UU., las seis de Brasil, sumadas a las de México, Argentina, Colombia, Chile, Perú, Venezuela y España, configuran un escenario internacional, poblado por coleccionistas de las más diversas nacionalidades. Algunos, que por primera vez se acercan a explorar el arte latinoamericano.

En Nueva York la oferta latinoamericana es completa. La semana próxima las casas Christies y Sothebys rematarán entre ambas casi 500 obras del sur del continente. Cabe destacar el trabajo de la representante en Argentina de Christies, Cristina Carlisle, que reunió alrededor de 50 obras de excelente nivel, entre ellas una pintura fundamental de Ernesto Deira que rastreó en París.

El programa de los Proyectos de Arte de la Feria está a cargo del curador italiano Jacopo Crivelli Visconti que presenta a Claudio Perna (Venezuela), Eder Santos (Brasil), Faivovich & Goldberg (Buenos Aires), Fernanda Gomes (Brasil), Iván Candeo (Venezuela), Jonathan Hernández (México), Lygia Pape (Brasil), Patricio Larrambebere (Argentina) y Rómulo Aguerre (Uruguay). El artista homenajeado este año es Antonio Manuel, que exhibe «I Want to Act, Not Represent!», curada por Claudia Calirman y Gabriela Rangel en la Americas Society, institución que vuelve así a acompañar a Pinta.

Las adquisiciones de los museos son siempre las más esperadas. Para esta edición, Mauro Herlitzka, director institucional de la Feria, anuncia que invitaron al Museo del Bronx, al Newark de Nueva Jersey, el Museo de Bellas Artes de Boston y el Bellas Artes de Houston. Costa Peuser insiste en la calidad y excelencia de las obras, mientras Zaia mira hacia adelante, y planea volver a Londres, donde abrirán la tercera edición.

Dejá tu comentario