Píparo: inician juicio con siete acusados

Edición Impresa

Siete hombres serán juzgados desde hoy en La Plata, acusados de balear en 2010 en una salidera bancaria a la embarazada Carolina Píparo, que debido al ataque tuvo una cesárea de urgencia y dio a luz un bebé que murió una semana después.

El inicio del debate, a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de La Plata, está previsto para las 9 y en esa primera jornada declarará la mujer, actualmente de 32 años.

Por el crimen, llegan detenidos al juicio el sindicado autor material del hecho, Carlos Burgos (19); el hombre que está acusado de "marcar" a Píparo dentro del banco, Miguel "Pimienta" Silva (43); Luciano López (20), Carlos Moreno (20), Juan Manuel Calvimonte (25) y Carlos Jordán Juárez (45).

También deberá enfrentar al tribunal, conformado por los jueces Claudio Bernard, Liliana Torrisi y Silvia Hoerr, el imputado Augusto Claramonte (44), quien actualmente se encuentra en libertad y goza de una falta de mérito.

El abogado de Carolina Píparo, Fernando Burlando, expresó que llegan al juicio "con la expectativa de que se haga justicia y conformes con la actuación de los funcionarios que actuaron en la investigación". "Esperamos un fallo condenatorio para los siete imputados", remarcó y estimó que el juicio se extenderá todo el mes, y Carolina ha reforzado la contención psicológica que recibe para poder declarar.

También está previsto que declaren funcionarios y empleados del Banco Santander Río, y en este sentido Burlando recordó que ninguna autoridad del banco se contactó con Píparo tras el hecho del que fue víctima y que le costó la vida a su hijo.

"La del Banco es una actitud tan cobarde y deleznable como las de los autores del hecho", consideró y graficó que "la entidad invierte mucho dinero en realizar publicidades por diversos medios y no fueron capaces de hacer una llamada telefónica".

Aseguró, además, que "la persona que la señaló a Carolina (en el interior del Banco) tuvo actitudes notorias y particulares (de que la estaba `marcando´)" que debieron ser advertidas por el personal de seguridad del banco. "Dentro de los jinetes de la muerte (que actuaron en el hecho) una cuota de responsabilidad empezó en el banco, que debió darle seguridad a su cliente", remarcó. Burlando insistió también en que el bebé fallecido "no era un feto, era un bebé de 3 kilos y medio muy saludable, era una persona".

Dejá tu comentario