4 de abril 2017 - 00:00

Piquetes: FpV quiso dividir “legítimos” de “ilegítimos” en 2014

Cristina de Kirchner pidió ese año mirar a los Estados Unidos. “No pretendo tanto, porque ya seríamos el colmo de la civilización, y los argentinos somos un poco más desordenados”, dijo en el Congreso.

Diana Conti

Diana Conti

"Todos tenemos derecho a protestar, pero tenemos que respetar también a los demás ciudadanos. Tenemos que lograrlo entre todas las fuerzas políticas (...) aunque no estemos de acuerdo con nada (...) pongámonos de acuerdo de una buena vez por todas. Es lo único que les pido". La frase no es de un dirigente del PRO, sino de Cristina de Kirchner durante la Asamblea Legislativa de 2014. El debate entre Cambiemos y el kirchnerismo de los últimos días por las manifestaciones llevó al oficialismo a recordar la doble postura del Frente para la Victoria sobre este tema, al compararlo cuando fue oficialista y ahora, como oposición.

Quien lanzó ese sablazo ayer fue la jefa del bloque PRO en el Senado, Laura Machado, que pidió no olvidar los proyectos presentados ese año por el FpV en Diputados luego del discurso de la exjefa de Estado en el Congreso. En abril de 2014, los kirchneristas Diana Conti, Carlos Kunkel, Juan Manuel Pedrini y Sandra Mendoza, entre otros, impulsaron un texto que discriminaba a las manifestaciones de "legítimas" e ilegítimas. Veamos:

La iniciativa del 15 de abril señalaba que la manifestación es "toda reunión no violenta de personas con un interés común, sea prevista o espontánea, que se desarrolla por un período limitado de tiempo en el espacio público con el objeto de reivindicar derechos o reclamar ante autoridades públicas o entidades privadas".

Además, la "manifestación legítima" no debía impedir: el normal funcionamiento de servicios públicos, especialmente los relativos a la educación, la seguridad y la salud públicas; la circulación total- de personas y vehículos en una dirección determinada; y permitir "la libre circulación, en todos los casos, de grupos especialmente vulnerables, como niños, adultos mayores, discapacitados y enfermos, entre otros".

Por otra parte, las movilizaciones tenían que ser notificadas "ante representación policial con una antelación no menor a las 48 horas", e incluir "el lugar en que se llevará a cabo", el "tiempo estimado", "el objeto de la manifestación" y el "manifestante delegado". En tanto, ninguna manifestación de este tipo podía ser desalojada, según indicaba el proyecto, "por las fuerzas de seguridad sin una mediación previa a cargo de personal civil del Ministerio de Seguridad", que no podría "extenderse por más de dos horas". Excedido este plazo, se entendía que la manifestación sería considerada "ilegítima", aunque se dejaban en claro el uso limitado de la fuerza y la prohibición y portación- de armas de fuego de parte de la Policía.

Tras críticas del CELS y de piqueteros ultra-K, Conti presentó junto a la entonces legisladora del Movimiento Popular Neuquino Alicia Comelli otra iniciativa (basada en una vieja propuesta del frepasista Oscar Massei): ya no se hablaba más de manifestaciones "legítima" e "ilegítima", pero el proyecto destacaba la declaración de "la amnistía de todas las personas incursas en delitos cometidos en el marco de protestas, movilizaciones y reivindicaciones sociales, gremiales y políticas, producidas a partir del 10 de diciembre de 2001 y hasta la sanción de la presente ley". Sólo se excluían "los delitos de homicidio, lesiones graves y cualquier otro que implique el ejercicio directo de violencia física sobre las personas".

El debate, pese a ser discutido en comisión, no llegó al recinto. "¿Saben cómo es una manifestación en Estados Unidos? Estaba lleno de cámaras de televisión; por supuesto, otro tema que también se produce... Creo que también voy a hablar de la televisión en los cortes, por qué hay tanto corte. Pero ¿cómo manifiestan en Estados Unidos? En la vereda hacen como vallas hasta el cordón, de esquina a esquina, dejan un espacio entre el ingreso a los negocios y la valla y la gente va adentro de la valla y protesta adentro de la valla, pero no cortan la calle ni interrumpen", señaló Cristina de Kirchner en la Asamblea Legislativa.

La expresidente también dijo: "Yo no pretendo tanto, porque ya seríamos el colmo de la civilización, y los argentinos somos un poco más desordenados. Pero nosotros vamos a tener que legislar y la Justicia, fundamentalmente, actuar ante estos casos, porque no podemos solos organizar las cosas. Porque, ¿qué pasa? Luego pasa que se produce un disparo, se produce un muerto y tenemos no ya doscientas personas sino veinte mil protestando, porque mataron a una persona, porque el otro tiró el palo y nunca se sabe quién tiró el palo primero".

Ese día, desde el fondo, el entonces senador radical y actual gobernador jujeño, Gerardo Morales, le preguntó: "¿Y Milagro Sala?". Ella contestó: "¿Qué decís? ¡Qué cosa sos Morales; terrible!".

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