21 de febrero 2014 - 13:59

PJ: tumulto, recelos de cartel y una pasarela de candidatos

• Cumbre en Santa Teresita.
• Los vaivenes de un encuentro que termina distinto a como se planeó.

Néstor Kirchner y Julián Domínguez
Néstor Kirchner y Julián Domínguez
Madrugador y costero, el PJ bonaerense se entregará mañana al histrionismo. Sin Cristina de Kirchner, entre recelos y faltazos, el dispositivo que mordió dos veces el polvo electoral en 2013 se amontonará para protagonizar otro capítulo del sitcom ultra K.

En Santa Teresita, en un (muy peronista) club de golf, la jauría de candidatos en que se convirtió el PJ compartirá por espasmos un escenario que nació de una fantasía personal de Fernando Espinosa, gerente del peronismo de Buenos Aires, pero mutó -para sobrevivir- en cumbre multitarget.

Como una metáfora de la distancia que los separa, Daniel Scioli y Jorge Capitanich - anotados para heredar a Cristina en 2015- abrirán y cerrarán la cumbre. El bonaerense apuró la agenda para partir luego a San Juan donde planea un día hiperactivo con José Luis Gioja.

El chaqueño será uno de los delegados ministeriales de Olivos. Otro invitado es Julio De Vido, que reapareció en la galaxia del PJ bonaerense tras el portazo de Raúl Othacehé y resurgió, casi en una gimnasia de diván, como "oreja" de los intendentes. Aunque le guardan una silla en la cabecera de la charla de cierre del encuentro, el ministro no tenía anoche decidido asistir.

La juntada en Santa Teresita, remake pacífica de la de 2013 motorizada para incomodar a Scioli, pretende ser el debut de Espinosa como mandamás peronista.

A pesar de algunos faltazos parece garantizado el tumulto. Carlos Kunkel, Sergio Berni y Axel Kicillof no estarán y puede que, sobre el final, desista Florencio Randazzo si considera inapropiado ir a kermese partidaria cuando se cumplen dos años de la tragedia de Once.

Kicillof mandará a su vice, Emanuel Álvarez Agis, que ya recitó los octetos posdevaluación la semana pasada ante la mesa de Unidos y Organizados (UyO) al que le guardan una butaca junto a Mario Blejer, asesor estrella de Scioli en materia económica.
Pasarela
El retiro efímero de los bonaerenses en la costa aportará, bajo el argumento del "debate y la reflexión", una foto donde estén presenten todos -o casi todos- los sectores bonaerenses en un mensaje de respaldo a la gestión cristinista. Es un ritual que, por repetido, pierde impacto.

El giro lo imprimió La Cámpora, que al principio expresó sus recelos de que se trate de un show montado por Espinosa para ofrecerse coronas y bendiciones a Scioli. El impuslo que le daba el sciolismo alimentó la suspicacia entre los neocamporistas, sospechadores seriales.

Vino, después, la ampliación de la convocatoria, la inclusión de Capitanich en la mesa final, y la idea de que Julián Domínguez y Randazzo también aporten su tropa y sus rostros bajo una ecuación sencilla: cuando más kirchnerismo concurra, la cita se vuelve menos sciolista.

Por eso la pasarela de candidatos que se instanta en Santa Teresita. A Scioli se le agregó Capitanich y, con otra visibilidad, Randazzo y más atrás Domínguez, que tiene en las cercanías de Julio De Vido a promotores de una candidatura del diputado de Chacabuco.
Al final, el encuentro habilitará un tramo nostálgico con recuerdos sobre Néstor Kirchner ya que la cita se produce tres días antes del día en que el expresidente fallecido cumpliría 64 años. Anoche, los lugares de alojamiento estaban saturados. Algunos asistentes, por eso, alquilaron casas particulares.

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