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Plan inglés cayó al morir Perón
Ese episodio de 1974 figura en las carpetas de los expertos en Malvinas de la Cancillería como uno de los antecedentes más importantes de la historia reciente para llamar a los ingleses a una negociación como reclama la ONU.
En aquel año el Gobierno de Harold Wilson le ofreció al Gobierno argentino establecer un condominio o administración con dos banderas por un período transitorio. En esas conversaciones que inició Londres en junio de ese año intervino el entonces canciller Alberto Vignes, quien recibió el acuerdo de Juan Perón. La muerte de éste un mes más tarde frustró ese acuerdo, que no se animó a llevar adelante «Isabelita».
De ese plan ha dado testimonio detallado el exembajador Carlos Ortiz de Rosas, uno de los expertos en Malvinas de la casa, que fue embajador en Londres de los militares y en Estados Unidos del menemismo. Le dedicó el discurso de ingreso a la autodenominada Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas -que no es precisamente una unidad básica peronista, sino todo lo contrario- en junio de 2006, que además reprodujo en un capítulo de sus memorias «Confidencias Diplomáticas» (2011). El año pasado expuso sobre el tema en una conferencia ante alumnos de la escuela diplomática (ISEN), hecho que motivó una revisión del plan por parte de los expertos en Malvinas.
En ese cuento, Ortiz de Rosas cita una frase de Perón a Vignes al conocer la idea: «Es muy conveniente. Hay que aceptarla. Una vez que pongamos pie en las Malvinas no nos saca nadie, y tiempo después tendremos la soberanía plena». A los pocos días de esta conversación, el 1 de julio de 1974, falleció Perón. Vignes consideró que la sucesora María Estela Martínez no tenía la convicción para avanzar en esa salida al conflicto, aunque nunca se ha relatado si llegó a considerarlo.
