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Planificar y ejecutar para resistir a La Niña
Los efectos de la falta de agua se notan a largo plazo en la ganadería de cría. «Se debe medir lo que se tiene, buscar información y evaluar oferta y demanda de pasto», indicó Ricardo Negri, consultor de AACREA.
En la ganadería de cría en algunos lugares se producirá una reabsorción de embriones, cuyo impacto se comprobará a largo plazo ¿Cómo encarar este problema? «Se debe determinar la gravedad de la situación y al respecto hay herramientas que van desde las más simples a las más complejas, como hacer un presupuesto forrajero, aspecto muy importante en este movimiento; el siguiente paso es no esperar a que llueva; pasto no llueve, con lo cual ya hay daños que son muy fáciles de ver. Se debe medir lo que se tiene, buscar esa información y evaluar, oferta de pasto y demanda de pasto», explicó a Ámbito del Campo el consultor de AACREA, Ricardo Negri.
Medición
La herramienta técnica es el índice verde que ayuda muchísimo para determinar el crecimiento y determinar el stock de pasto. Esta metodología de medición se práctica en el país desde hace más de 10 años y se basa en el paso de un satélite que mide el crecimiento vegetal a partir de la intensidad del color y sobre la base de información obtenida en distintos momentos a partir de sus cortes.
Con la imagen de satélite y la calibración a campo, se puede saber cuál es el crecimiento de ese índice verde para ajustar la carga animal y conocer el recurso forrajero sobre el cual se está parado para determinar la oferta forrajera.
El otro aspecto que Negri recomienda tener en cuenta es «hacer una proyección del rodeo que me va a decir cuál es mi demanda forrajera. Hay que ir trabajando sobre oferta y demanda».
«Una vez que tenemos un buen balance forrajero hay que empezar a operar con decisiones tácticas y estratégicas, por ejemplo, subo o bajo la carga animal del lote. Luego vienen las decisiones tácticas, que en un tambo puede ser adelantar la confección de silos, saber bien con cuántas hectáreas puedo defenderme. Si antes necesitaba 50, ahora puedo necesitar 80. Esa decisión es mejor adelantarla que atrasarla. La correcta es ensilar tanto o más, incluso los maíces que venían pensados para cosecha es probable que se deban ensilar, también los del vecino. Es más barato salir a buscar hoy que mañana que va a ser más caro», indicó Negri. «Siempre se puede mejorar, hay que ser muy cuidadoso y cuando la vaca bajó su producción, por ahí es más conveniente secarla para comenzar de nuevo, pero ésas son decisiones de cada tambo, de cada productor y según su flujo de leche y de pasto. Por eso la base es saber dónde estoy parado y comenzar a proyectarme sobre eso», agregó el especialista de AACREA.
Precios
En las decisiones tácticas, otro aspecto es la compra de suplementación, porque será un año, sobre todo en el primer semestre, donde habrá que estar muy atento a los precios relativos entre suplementos como afrechillo de trigo, cebada, barata en algunas zonas, o trigo forrajero. Hay alternativas que tienen que ver con la suplementación, pero la decisión es saber lo que necesito, dónde y salir a buscarla.
«Es preferible hacer miles de planes, porque en el mismo ejercicio de hacerlos vemos que se encuentran resoluciones que antes no se hacían. Dar suplementación a los terneros en cría es una decisión táctica, porque de ese modo voy a hacer aguantar más el pasto que tengo y porque voy a tener terneros un poco más engrasados. El suplemento puede resultar más barato que el pasto en una sequía. En cría, otro aspecto al que se debe estar atento es la temperatura, el agua de bebida», recomienda Negri. El asesor de AACREA recuerda que después de la sequía del período 2008/09 se aprendió bastante. En realidad no hay que hacer grandes inversiones, porque la más grande es sentarse a pensar o escuchar a algún técnico.
Otra de las recomendaciones de Negri indica que a aquellos productores que se dedican a la cría y la invernada y hacen ciclo completo, según el estado de la vaca, les conviene sacar el ternero y encerrarlo, porque al ser chico come poco y de esa manera se alivia a la vaca. Porque si el pasto que come la vaca se lo transforma en leche y esa leche se transforma en kilos de ternero, es un proceso biológicamente ineficiente. «Entonces hay que ver bien cada planteo porque si se le saca el ternero a la vaca, ésta va a tener requerimientos mucho más bajos y por ahí con menos pasto solucionamos un futuro problema como la falta de éste».

