26 de febrero 2009 - 00:00

Plaza del sí de Cristina para amortiguar a Cobos

Cristina de Kirchner y Julio Cobos deberán repetir el domingo la misma escena que el 1 de marzo de 2008 en la apertura de sesiones ordinarias. Como entonces, Eduardo Fellner será testigo del encuentro.
Cristina de Kirchner y Julio Cobos deberán repetir el domingo la misma escena que el 1 de marzo de 2008 en la apertura de sesiones ordinarias. Como entonces, Eduardo Fellner será testigo del encuentro.
Cristina de Kirchner tendrá su plaza del sí el domingo, cuando llegue al Congreso para inaugurar el período de sesiones ordinarias frente a la Asamblea Legislativa. Sindicatos, piqueteros e intendentes del conurbano terminaban de organizarle ayer la concentración frente al Palacio para recibirla y luego despedirla cuando pronuncie su mensaje sobre el estado de la Nación.
Como el horario de inicio de la Asamblea Legislativa se cambió ya en tres ocasiones por pedido de la Casa Rosada, los
sindicalistas tuvieron que acomodar los horarios. El último cronograma acordado ayer fijaba el comienzo del acto para las 11.45, la misma hora que Cristina de Kirchner había comunicado en el principio.
Así, con Hugo Moyano a la cabeza, las agrupaciones se ubicarán desde las 11 frente al vallado al pie de las escalinatas del Palacio, para seguir por altoparlantes el mensaje de la Presidente.
Será la primera concentración kirchnerista en la Plaza de los Dos Congresos después de los campamentos montados a mitad de 2008 en plena pelea con el agro, que fueron levantados luego de la madrugada del 17 de julio, cuando con el voto de Julio Cobos, el Gobierno perdió la ratificación de la Resolución 125.
La organización de la movilización estuvo a cargo, como sucede últimamente, de Oscar Parrilli, secretario general de la Presidencia. Ayer, en el chequeo final en su despacho tenía garantizada la presencia de 20 intendentes, además de asociaciones de piqueteros.
Así, el acto por la Asamblea Legislativa será la vuelta a las manifestaciones callejeras de la Federación Tierra y Vivienda, de Luis D'Elía, del Movimiento Evita de Emilio Pérsico y el Frente Transversal de Edgardo Depetri. Militancia Social, Juventud Peronista y Juventud K también serán de la partida.
La columna de la CGT estará encabezada por Camioneros, la Unión Obrera Metalúrgica y la Unión Obrera de la Construcción.
En este caso, el armado estuvo a cargo de Pablo Moyano, que ayer se reunió con Parrilli para ultimar detalles: «La idea es apoyar a la presidenta de la Nación con una gran movilización», dijo el camionero al salir de la Casa Rosada.
Por lo pronto, ya hubo división de la plaza para evitar una batalla entre los tres grupos. Los camioneros van a entrar al acto caminando desde Belgrano y Entre Ríos, mientras que los piqueteros lo harán desde Corrientes y Talcahuano. El PJ bonaerense llegará a la Plaza por Avenida de Mayo.
A pesar de haber cambiado de hora tres veces el inicio de la Asamblea, ayer estaba todo listo en el Congreso para la sesión del domingo, donde Cristina de Kirchner inaugurará el período ordinario de sesiones.
Por las dudas, y ante la eventualidad de que la Presidente disponga otro cambio en el horario, se decidió que la guardia de Policía Federal esté en el Congreso desde las 8, cuando la Asamblea comenzará a las 11.45. En general, los Kirchner nunca enviaron con anticipación al Congreso el mensaje que dan ante el recinto. Pero, también por si acaso, los jefes de las dos cámaras decidieron que mañana y sábado haya una guardia de la imprenta del Congreso, esperando el mensaje para imprimirlo.
Hasta 2003, los mensajes sobre el Estado de la Nación se imprimían con horas de anticipación y eran distribuidos en las bancas para que senadores, diputados y la prensa siguieran el discurso presidencial. Pero ésa fue otra costumbre que el matrimonio Kirchner archivó.
Por lo demás, ya no quedó lugar para más especulaciones: Cristina de Kirchner llegará al Congreso y Julio Cobos junto con una comisión de senadores y diputados la estará esperando en la escalinata para ingresar luego al Salón Azul.
Allí la Presidente firmará el libro de honor y seguirá rumbo al recinto. El protocolo indica que debe cruzar el Salón de Pasos Perdidos acompañada de una comisión de «interior».
Tras una breve parada en la antesala del recinto que está detrás del estrado de la Presidencia, el secretario anunciará que la Presidente se encuentra presente y así ingresará junto a Cobos para el mensaje.