28 de junio 2016 - 00:00

Podemos busca las razones de su gran frustración

Quedaron terceros el domingo cuando todos los sondeos anticipaban que le arrebatarían el segundo puesto al socialismo. El líderazgo de Pablo Iglesias, cuestionado.

Madrid- Podemos amaneció ayer golpeado, sin entender qué ocurrió el domingo en las urnas y buscando respuestas al inesperado resultado. El partido de Pablo Iglesias fracasó en su objetivo de convertirse en la nueva referencia de la izquierda española y perdió 1,2 millón de votos en el camino.

"Nadie sabe por qué el resultado no ha sido el que daban las encuestas. Y nosotros tampoco", reconoció el secretario de Organización de la formación, Pablo Echenique.

Todas las encuestas preelectorales habían pronosticado un aumento vertiginoso y lo habían situado por delante Partido Socialista (PSOE). Los sondeos a boca de urna confirmaban el mismo domingo el "sorpasso", la palabra de origen italiano que estuvo en boca de media España durante la campaña para hablar del posible adelantamiento a los socialistas en las elecciones generales. Le otorgaban entre 87 y 95 escaños de los 350 que tiene el Congreso de los Diputados. Pero las urnas finalmente les dieron 71.

En mayo, el partido considerado heredero del movimiento de los indignados impulsó una coalición con las formaciones situadas a la izquierda del PSOE para sumar fuerzas en la carrera hacia La Moncloa. Así nació Unidos Podemos, que enseguida salió disparado en las encuestas. Por delante del PSOE y reduciendo la ventaja que le sacaba el PP de Rajoy, el optimismo se instaló en la coalición progresista, integrada por fuerzas como Izquierda Unida (IU).

Podemos había cosechado más de cinco millones de votos y 69 diputados en las elecciones de diciembre, las primeras generales a las que concurría. Con casi un millón de votos, IU se tuvo que conformar entonces con sólo dos diputados, perjudicada por la ley electoral española, que "castiga" a los partidos pequeños.

La estrategia de ambas formaciones pasaba por rentabilizar esos votos "perdidos" y transformarlos en escaños para engrosar su resultado. Pero, paradójicamente, éste fue idéntico al que sumaron por separado en diciembre: 71 escaños.

Responsabilidades

"Con estos resultados, Podemos no puede reclamar la hegemonía de la izquierda, ni menos aún, liderar, como pretendía, un proyecto de cambio político basado en una mayoría que no existe entre los electores", expresó ayer en su editorial el diario español El País.

El PSOE culpó directamente al líder de Podemos, Pablo Iglesias, del ascenso "de la derecha". La polarización de la campaña por parte de Podemos y del PP podría haber aglutinado en torno a Rajoy el "voto útil" del centroderecha para tratar de frenar el ascenso de Podemos. Otras voces también apuntaron a la polémica figura de Iglesias, que despierta entusiasmo pero también aversión entre los votantes de izquierda.

El partido dejó la autocrítica para más adelante y dijo que estudiará a fondo lo ocurrido, pero uno de sus fundadores, Juan Carlos Monedero, atribuyó a la formación de la que fue dirigente ser "rehén del infantilismo" por creerse las encuestas. "No basta hacer un discurso hueco, adornado con una labia simpar y embellecido con el oropel de las televisiones si no planteas una alternativa clara. Podemos se ha mimetizado", señaló en su blog.

Agencia DPA

Dejá tu comentario