4 de febrero 2016 - 00:00

Podemos busca ya arrastrar al PSOE a la izquierda y complica a Sánchez

Podemos no se mueve de su postura: el nuevo Gobierno debe ser sólo de izquierda. Pero Pedro Sánchez quiere un respaldo amplio, que incluya también a un socio moderado como Ciudadanos.
Podemos no se mueve de su postura: el nuevo Gobierno debe ser sólo de izquierda. Pero Pedro Sánchez quiere un respaldo amplio, que incluya también a un socio moderado como Ciudadanos.
 Madrid - El líder socialista español, Pedro Sánchez, emprendió ayer la cuadratura del círculo: alcanzar un pacto con partidos que se excluyen mutuamente en busca de una mayoría que le permita formar Gobierno y sacar al país del bloqueo político.

Encargado el martes por el rey Felipe VI de intentar formar un Ejecutivo, Sánchez presentó ayer al equipo de negociadores que debía emprender inmediatamente las conversaciones con todos los partidos representados en el Congreso de los Diputados. Su objetivo declarado: encontrar apoyos para combatir el desempleo, las desigualdades, la corrupción y el independentismo catalán.

Sin embargo, las posiciones parecen irreconciliables, ya que los dos nuevos partidos que entraron con fuerza en las Cortes tras las elecciones del 20 de diciembre, Podemos y Ciudadanos, que Sánchez querría como socios, se excluyen mutuamente de un pacto.

Podemos, de izquierda radical, acusa a Ciudadanos de seguirle el juego a los conservadores del Partido Popular (PP), que impusieron drásticas medidas de austeridad durante los últimos cuatro años para reactivar la economía.

Los liberales reprochan por su parte a la fuerza de Pablo Iglesias que defienda un referendo sobre la independencia en Cataluña y lo acusan de querer realizar la misma política económica que sus aliados de Syriza en Grecia.

"Somos conscientes de la complejidad y de la dificultad", reconoció el vocero del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en el Congreso de los diputados, Antonio Hernando.

En opinión de Pablo Simón, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid, las cartas no están aún echadas. "Tengo la impresión de que todo puede cambiar. Lo que está por verse es la flexibilidad de los partidos", dijo, contemplando incluso que el PSOE pueda formar un Gobierno minoritario.

El PP del jefe del Ejecutivo saliente Mariano Rajoy está en todo caso decidido a cortarle el paso. La formación conservadora, que llegó en cabeza de las elecciones pero sin mayoría absoluta, tuvo que renunciar a formar Gobierno.

El líder de Ciudadanos (con 40 diputados), Albert Rivera, había anunciado que intentará convencer al PP de que se abstenga para permitir a Sánchez gobernar, pero la misión parece imposible.

Los conservadores se sucedieron ayer en los medios para atacar al socialista, reiterando que sólo aceptarán un Gobierno presidido por Rajoy.

La mayor alianza que puede formar Sánchez sería la que propuso hace diez días Iglesias: un Gobierno "progresista" de tres con el pequeño partido Izquierda Unida. Sin embargo, había presentado su propuesta como un favor a un partido socialista que acababa de obtener el peor resultado electoral de su historia, reivindicando la vicepresidencia y la mitad de las carteras ministeriales.

Las relaciones entre los dos hombres se pusieron tensas: Iglesias acusó el martes a su aliado potencial de "hipocresía" por intentar entenderse también con Ciudadanos.

Además, el PSOE desconfía de un Podemos que aspira a arrebatarle el liderazgo de la izquierda. Para superar las reticencias de los barones del partido, Sánchez se comprometió a someter el acuerdo a la votación de los militantes.

Incluso Podemos debería mostrar flexibilidad, subrayan en el entorno de Sánchez. Iglesias debe buena parte de su éxito a unas alianzas electorales con partidos regionales que empiezan a dar muestras de desgaste y nada garantiza que volverían a presentarse a las urnas juntos. Tampoco podría permitirse aparecer como el partido que bloqueó la formación de un "Gobierno de cambio", consideró Simón.

De cualquier modo, señaló el analista político Josep Ramoneda, "Sánchez no tiene otra salida. O es presidente o se va a casa", considerando que no será el candidato socialista a unas elecciones anticipadas.

Agencia AFP