Un joven denunció un hecho de discriminación por ser gay en Inglaterra, lo que desató la polémica. Jack James, de 23 años, explicó que el conductor de un colectivo, en el que viajaba con su novio, cerca de Black-heath, al sudeste de Londres, los obligó a bajarse del vehículo, en medio de una ola de insultos. "Estábamos charlando cuando mi pareja me dio un beso en los labios. El conductor del autobús gritó: 'Hey, ustedes dos, no hagan eso en mi puto autobús o se pueden bajar, no quiero ver eso'", contó James al diario Evening Standard. Una vez que la pareja se bajó del colectivo, el chofer siguió insultándolos, atemorizando a ambos, por lo que decidieron hacer la denuncia en los medios.
Ante el revuelo que generaron las declaraciones de James, Ken Davidson, jefe de operaciones de Transport for Londres (TFL), un organismo del Gobierno de la capital británica, quiso poner paños fríos y sostuvo: "Todos los clientes tienen derecho a utilizar nuestros servicios sin temor a ser abusados y el comportamiento ofensivo es completamente inaceptable".
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