El Gobierno de Donald Trump dejó ayer plantada a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) al ausentarse de las audiencias convocadas para abordar la política de asilo de EE.UU. y las medidas migratorias proclamadas por su presidente. Fue la primera vez en la última década que Estados Unidos deja vacíos los asientos reservados para los representantes del Estado en las audiencias del organismo de la Organización de Estados Americanos (OEA). El Departamento de Estado explicó que el Gobierno se ausentó por considerar "inapropiado" hablar de los decretos mientras el litigio sigue activo en los tribunales.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Ivanka Trump, hija del presidente de Estados Unidos, tendrá un despacho propio en el Ala Oeste de la Casa Blanca, en una demostración de su creciente rol como asesora del líder republicano. Un funcionario de la Casa Blanca confirmó ayer reportes de que la mujer, de 35 años, tendrá su propio espacio en el edificio y acceso a información clasificada, lo que desató una fuerte polémica. No obstante, no tendrá una designación oficial dentro del Gobierno ni cobrará un salario. El viernes, la hija del magnate participó inclusive de una reunión con la canciller alemana, Angela Merkel. "Voy a seguir ofreciendo a mi padre mi consejo sincero como lo hice toda mi vida", declaró la empresaria.
El juez Neil Gorsuch, designado por el mandatario para integrar la Corte Suprema de Justicia, se negó ayer a dar su opinión sobre temas como anticoncepción y aborto durante el segundo día de audiencia ante la comisión de Asuntos Judiciales del Senado. "Si empiezo a exponer indicios sobre cómo juzgaré, eso sería el comienzo del fin", declaró y explicó que en caso de responder se vería obligado a ejercitar la recusación en futuros casos. Partidario de la pena de muerte, el magistrado, de 49 años, defiende casi todas las causas conservadoras en materia de familia y religión. Sus ideas preocupan a los demócratas.
Dejá tu comentario