9 de marzo 2009 - 00:00

Polémico: auxilio a AIG fue para Europa

El rescate del Gobierno de EE.UU. a la aseguradora AIG implicó la cesión de alrededor de u$s 50.000 millones hacia ciertos bancos estadounidenses y europeos. Aún no se conocen con exactitud la lista de beneficiarios ni los montos que recibieron, pero el diario The Wall Street Journal identificó a algunos en un artículo publicado el sábado pasado.
«Los beneficiarios del rescate incluyen, al menos, dos docenas de instituciones financieras norteamericanas y extranjeras. Entre esas instituciones están Goldman Sachs y Deutsche Bank (cada uno recibió unos u$s 6.000 millones) entre mediados de setiembre y diciembre de 2008. También se encuentran Merrill Lynch, hoy parte de Bank of America, y el francés Société Générale, que absorbieron grandes pagos a fines del año pasado.
Rescate ampliado
En setiembre, la Fed rescató a AIG con u$s 85.000 millones, pero rápidamente debió ampliar la ayuda mientras sus problemas se profundizaban. El rescate aumentó a más de u$s 173.000 millones. Así, el Gobierno impidió que las instituciones relacionadas con AIG incurrieran en enormes pérdidas por los activos que habían asegurado a través de la compañía.
The Wall Street Journal explica que «bancos y empresas se asociaron a la unidad de productos financieros de AIG, que funcionaba más como una firma de Wall Street que como una aseguradora conservadora. Esta unidad vendió Credit Default Swaps (CDS), como seguros de pools de activos respaldados por hipotecas. Cuando las acciones se hundieron el año pasado, AIG fue obligada destinar miles de millones de dólares para respaldar sus promesas de seguros contra pérdidas».
El análisis que hace el diario estadounidense concluye que nuevos problemas amenazan a AIG. Explica que la aseguradora generó un gran negocio ayudando a los bancos europeos a reducir el capital legalmente necesario para amortiguar las pérdidas derivadas de «pools» de activos, como hipotecas y deudas corportativas. «AIG aseguró activos cuyos precios hoy caen en picada, lo que la obligará a compensar a los bancos ante eventuales pérdidas. El asunto es que si AIG cayera en default, los bancos que redujeron sus costos de capital a través de ella deberán regresar a sus balances unos u$s 300.000 millones en activos», dice.

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