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Político sólido ante su última oportunidad

Considerado uno de los políticos más preparados del país, fue ministro de Salud de Fernando Henrique Cardoso, con alto perfil. Allí se destacó por haber reducido el precio de los medicamentos para el tratamiento del sida, lo que le granjeó elogios internacionales. En ese período también dio entrada a los medicamentos genéricos en Brasil y prohibió la publicidad de cigarrillos por televisión.
También fue alcalde de San Pablo y gobernador del estado homónimo, lo que le permitió manejar el tercer y el segundo presupuesto política del país, respectivamente.
Su derrota en las elecciones presidenciales de 2002 ante Luiz Inácio Lula da Silva pareció liquidar sus aspiraciones presidenciales, pero el fin de la era signada por el ex sindicalista le abrió una nueva y acaso definitiva oportunidad. Serra lideró los sondeos hasta fines de julio, cuando fue superado por Dilma Rousseff. La elevada popularidad de Lula da Silva y el activo apoyo de éste a Dilma lo obligaron a llevar una campaña incómoda.
Serra nació el 19 de marzo de 1942 en el barrio de Mooca, zona este de San Pablo. Fue el hijo único de Francesco Serra, un inmigrante italiano que tenía una barraca de frutas en el mercado municipal de Cantareira, y de Serafina Chirico. A los 22 años partió a un exilio de 14 años, período en el cual vivió en Bolivia, Chile y Estados Unidos.
Como presidente de la Unión Estatal de Estudiantes, en 1962, y de la Unión Nacional de Estudiantes en 1963, era una «persona non grata» en Brasil después del golpe militar de 1964.
Serra estudiaba Ingeniería en la Universidad de San Pablo, pero en el exterior se especializó en Economía.
Al volver a Brasil, en 1978, fue profesor de la Unicamp. En Chile, y luego en Estados Unidos, estrechó vínculos con Cardoso, quien signaría su carrera política.


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