6 de marzo 2018 - 00:00

Populistas y ultraderecha pugnan por encabezar el futuro Gobierno de Italia

Presionan para que el presidente Sergio Mattarella los convoque el próximo viernes 23, una vez que se constituya el Parlamento.

Una perspectiva que inquieta. Matteo Salvini, líder de la ultraderechista Liga Norte, puede ser el próximo premier italiano.
Una perspectiva que inquieta. Matteo Salvini, líder de la ultraderechista Liga Norte, puede ser el próximo premier italiano.
Roma - Los grandes triunfadores de las elecciones generales en Italia, los euroescépticos Movimiento Cinco Estrellas (M5S) y la ultraderechista Liga Norte (LN), reclamaron ayer el Gobierno del país y abrieron la puerta a posibles pactos ante la ausencia de mayorías.

El M5S arrasó en las elecciones como partido individual más votado, esto es sin participar en una coalición, con el 32,44% de los votos en la Cámara de los Diputados y el 32,54% en el Senado, solo superado por la unión de derecha de la xenófoba LN y el partido del magnate Silvio Berlusconi, Forza Italia.

Esta coalición se ubicó a la cabeza con un 37,01% en la Cámara y con un 37,53% en el Senado pero, en su seno se desató una pugna por su liderazgo, fijado en el partido más votado, la Liga, que dio un histórico "sorpasso" a la agrupación de "Il Cavaliere".

La LN de Matteo Salvini lideró la coalición con un 17,48% y un 17,76% en la Cámara y el Senado, respectivamente, y superó al partido de Berlusconi, que logró un 15%, a pesar de que este promocionó al respetado presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, como posible premier por Forza Italia.

Con estos datos en la mano salieron ante la prensa para reclamar el Gobierno del país los candidatos y responsables de aquellas dos formaciones, resistidas por Europa, aunque desdibujaron las primeras hipótesis de pacto entre ambos dada su intención de no ceder en su liderazgo.

El líder del M5S, Luigi di Maio, se presento como el "vencedor absoluto" al haber triplicado el número de parlamentarios que había obtenido en la pasada legislatura y anticipó que está abierto a negociar con otros partidos ante la ausencia de una mayoría. Toda una novedad para un partido que en su debut, en 2013, se había negado a pactar con las formaciones tradicionales, herederas del sistema político que habían decidido combatir.

El líder del Movimiento avanzó que el debate deberá comenzar con la próxima elección de los presidentes de las dos cámaras, que deberán ser "figuras de garantía", y después quieren negociar con otros partidos en base a temas que consideran prioritarios.

Entre estos asuntos citó la pobreza, la lucha contra el derroche económico de la clase política, los problemas derivados de la inmigración y la seguridad, así como los impuestos y el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas.

"Estos temas tienen que ser afrontados y tenemos una oportunidad histórica para hacerlo, para cumplir cosas que los italianos esperan desde hace treinta años", subrayó.

El candidato del M5S, sucesor del fundador, el cómico Beppe Grillo, aseguró que el partido "siente la responsabilidad de darle un Gobierno a Italia" y se perfiló como el único capaz de hacerlo pues, en su opinión, las coaliciones de derecha e izquierda "no tienen el número".

Y se dirigió especialmente a la comunidad internacional y a los inversores: "Nosotros esa responsabilidad la sentimos", explicó, en un intento de calmar los temores al carácter euroescéptico de su agrupación, que recién en esta campaña dejó de lado la iniciativa de someter a referendo la permanencia de Italia en la eurozona.

Salvini, exultante, salió primero a celebrar sus resultados, que demuestran un avance muy significativo respecto a la LN que encontró en 2013 en un piso histórico del 4%.

El político, de 44 años, aseguró que respetará la coalición con Berlusconi y la ultraderechista Hermanos de Italia y reivindicó su "derecho y deber de gobernar", pero siempre dentro de esta alianza.

"Escuchar, comprender y valorar la validez de algunas propuestas es un deber, pero mi equipo es el centroderecha. No me gusta cambiar de equipo en mitad del partido", aclaró, para después excluir pactos "extravagantes" con otras fuerzas, como el M5S.

Salvini aseguró que su triunfo demuestra que "los italianos decidieron recuperar este país y liberarlo de la precariedad y la inseguridad, de (Matteo) Renzi, de Bruselas, de la prima de riesgo y de las pateras" con inmigrantes.

Mateo Salvini arremetió contra el euro, con el que siempre fue muy crítico, como el M5S, y contra el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, por sus declaraciones en plena campaña en las que se mostró preocupado por un escenario de inestabilidad.

"Cuanto más habla, más votos obtenemos", afirmó Salvini, quien elogió a la líder del Frente Nacional francés, Marine Le Pen.

Impactado por el golpe electoral, Renzi renunció como líder del PD y anunció que el partido pasará a la oposición, otro revés para las pretensiones de Di Magio.

El PD se suma a la larga lista de agrupaciones socialdemócratas en crisis en Europa.

El profesor Nicola Maggini, del Centro Italiano de Estudios Electorales, dijo que las elecciones sugieren "un éxito de la estrategia de la derecha soberanista y nacional" y situó a la LN como el gran ganador.

Agencias EFE, AFP y DPA

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