28 de julio 2011 - 00:00

Por ahora, las calificadoras le creen a EE.UU.

Washington - El presidente de la agencia de evaluación de riesgos Standard & Poors, Deven Sharma, sostuvo ayer ante el Congreso que cree que EE.UU. evitará caer en una mora de pagos y que, en realidad, el mayor riesgo para el país es la deuda a largo plazo. Así, las calificadoras se muestran en defensa de países como Estados Unidos mientras que sobre Grecia y otros europeos recaen con todo el rigor.

Durante una audiencia del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, Sharma aseguró que «realmente, el asunto más importante es la tasa de crecimiento a largo plazo de la deuda».

La audiencia había sido convocada con antelación para evaluar el funcionamiento de las agencias de calificación de riesgo tras la puesta en marcha de la reforma financiera, pero la crisis de la deuda de EE.UU. fue uno de los asuntos que dominaron la reunión.

Aunque fue presionado por los legisladores sobre la viabilidad de los planes paralelos sobre la mesa para reducir el déficit, Sharma evitó tomar partido y aseguró que, por ahora, los analistas prefieren analizar un acuerdo final ante de calificar la deuda norteamericana.

La semana pasada, la agencia que preside Sharma advirtió que había un 50% de posibilidades de que, ante la falta de un acuerdo, Standard & Poors rebajara la calificación de la deuda a largo plazo de Estados Unidos, que hasta ahora gozaba de la nota «AAA», que indica máxima solvencia.

Por su parte, James Wilson, de la Oficina del Contralor de la Moneda, aseveró que es difícil predecir el verdadero impacto económico en el supuesto de que EE.UU. pierda su calificación «AAA». «Creemos que habrá un efecto, pero es difícil predecir su tamaño», aseguró. Una mengua en la calificación de crédito de Estados Unidos podría agravar el problema, al hacer subir las tasas de los bonos del Tesoro entre seis y siete décimas de punto porcentual. Pero en la audiencia, las principales agencias de riesgo, cuyo próximo diagnóstico sobre EE.UU. podría encarecer en u$s 100.000 millones la deuda nacional, indicaron que las nuevas reglamentaciones impuestas tras la crisis financiera de 2008 amenazan la integridad de sus análisis.

Agencia EFE

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