17 de julio 2012 - 00:00

Por deudas, Pymes le piden a Scioli un bono

Empresarios del sector de la construcción de la Asociación de Pymes Constructoras de la Provincia de Buenos Aires (Apymeco) reclamaron ayer soluciones para regularizar deudas en los pagos de las obras públicas por parte del Gobierno bonaerense.

Para eso, plantean la instrumentación de un bono u otra herramienta financiera que permita impedir que se rompa la cadena de pagos, despidos y quiebras de empresas que tienen en peligro la continuidad de sus trabajos, y -además- que se facilite el acceso al crédito.

La entidad agrega que «el diferimiento en los pagos que sufren las empresas contratistas de obra pública está complicando no sólo su rentabilidad, sino también su viabilidad, poniendo en riesgo una enorme cantidad de fuentes de trabajo».

Los dirigentes de Apymeco solicitaron una audiencia al Gobierno provincial para discutir los problemas del sector «y salir de la crisis en la que están inmersas las empresas, ya que el 90% de las constructoras son pymes», aseguran.

Entre los reclamos de esta entidad se cuentan la determinación del IVA y de Ingresos Brutos por lo percibido y no por lo devengado (pagar IVA e IIBB cuando se cobra la factura y no cuando se emite), establecer planes de pago de impuestos de acuerdo con la posibilidad del contribuyente, hasta 12 meses, y generar instrumentos con el Banco de la Provincia de Buenos Aires para dar créditos a las empresas.

«La mayoría de las actividades económicas y productivas ante un problema financiero tienen la posibilidad de realizar distintos ajustes (precios, ventas, cobranzas, compras, inventario, etc.). Las pymes constructoras que ejecutan obra pública tienen las mismas variables, pero sin la posibilidad de realizar ajustes autónomos y unilaterales de corto plazo», dijo Santiago Sobrero, presidente de Apymeco. «Nosotros, a un cliente que no paga en tiempo y forma, no podemos dejar de venderle o cortarle el crédito, no podemos ajustar el volumen de ventas ni el precio, y no podemos trasladarles el problema a nuestros proveedores, ya que la mayoría también son pymes, y además porque legalmente, ante un diferimiento de pagos por parte del contratante, la empresa no puede suspender los trabajos, ni ajustar el ritmo de obra, ni ajustar precios, ni comenzar una nueva obra por el incumplimiento en el cronograma de pagos de otra», agregó.