Esa inquietud, reportada ayer por el diario Folha de Sao Paulo, coincidió con la revelación de que la Fiscalía General de Suiza amplió su investigación sobre la corrupción en Petrobras para incluir a la firma Odebrecht, la mayor constructora de América Latina, y otras entidades asociadas.
"En lo alto del Gobierno federal dicen que la Operación Lava-Jato ("limpieza a chorro", sobre corrupción en la petrolera estatal) es un 'desastre internacional' porque va a reducir la participación de las constructoras brasileñas fuera del país", publicó Folha.
El presidente de Odebrecht, Marcelo Odebrecht, está preso sospechado de ser uno de los articuladores de la red de sobornos y contratos irregulares firmados con Petrobras.
El caso Petrobras ganó repercusión internacional y afectó la imagen de Odebrecht con obras de infraestructura en decenas de países en América Latina, Asia y África.
"Los chinos nos van a devorar en África", donde brasileños y asiáticos mantienen una cerrada disputa por contratos estatales, comentó, bajo condición de anonimato, un ministro del gabinete de Dilma Rousseff.
En tanto, el ministerio público de Suiza anunció ayer que amplió la investigación sobre la petrolera estatal
brasileña para incluir a Odebrecht.
La Fiscalía confirmó la existencia de indicios de pagos de sobornos por parte de Odebrecht a directivos de Petrobras, por lo que le pidió a Brasil que coopere en la investigación.
El lunes, la Policía Federal brasileña imputó a cinco ejecutivos de la constructora, incluido su presidente, Marcelo Odebrecht, como sospechosos de estar involucrados en el gigantesco escándalo de corrupción, que le costó unos 2.000 millones de dólares a Petrobras.
Éste y Otávio Marques Azevedo, dos de los empresarios más poderosos de Brasil, presidentes de los grupos Odebrecht y Andrade Gutierrez (controlante de la telefónica Oi), podrían ser trasladados en breve a una cárcel común, en Pinhais, región metropolitana de la sureña ciudad de Curitiba, según un pedido de la Policía Federal que debe ser acatado por el juez Sérgio Moro y que es visto como una forma de presión para que ambos ejecutivos se declaren culpables y se adhieran a la figura legal de la delación premiada de modo de ampliar el círculo de las indagaciones.
La Policía Federal alega que ya no hay espacio en su penitenciaría en Curitiba. Ambos empresarios están con prisión preventiva desde el 19 de junio y aún no fueron denunciados por el caso que investiga fraudes a la petrolera estatal Petrobras.
| Agencias ANSA, EFE, Reuters y Brasil247 |


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