4 de agosto 2011 - 00:00

Por fin la ONU se acordó de condenar a Asad

Manifestantes prodemocráticos sirios exhiben el cadáver de una de las víctimas de la represión en la ciudad de Homs. En otra localidad, Hama, las fuerzas de Bashar al Asad finalmente irrumpieron tras mantener un cerco de varios días que dejó decenas de víctimas.
Manifestantes prodemocráticos sirios exhiben el cadáver de una de las víctimas de la represión en la ciudad de Homs. En otra localidad, Hama, las fuerzas de Bashar al Asad finalmente irrumpieron tras mantener un cerco de varios días que dejó decenas de víctimas.
Nueva York - En su primera acción de fondo en cinco meses de represión en Siria, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas condenó ayer las violaciones de los derechos humanos y el uso de la fuerza contra civiles por parte del régimen de Bashar al Asad. Esta decisión se produjo mientras tanques sirios ocupaban la plaza principal de Hama luego de atacar intensamente la ciudad, denunciaron residentes.

Tras semanas de ásperas negociaciones, el Consejo, integrado por 15 países, indicó en un comunicado que «condena las extensas violaciones a los derechos humanos y el uso de la fuerza contra civiles por parte de autoridades sirias». No obstante, Líbano, miembro no permanente del Consejo, se desligó de esta declaración, al estimar que «no ayudaría» a poner fin a la crisis.

Las potencias europeas, secundadas por Estados Unidos, lideraron la campaña para que el organismo se pronunciara sobre la represión de las manifestaciones que estallaron a mediados de marzo. En contraste con la rápida reacción ante los sucesos en Libia, ésta fue la primera declaración del Consejo contra el accionar del régimen sirio.

El texto no incluyó, por presión de Rusia, ninguna referencia a una investigación sobre las violaciones a los derechos humanos que habían solicitado Francia, Gran Bretaña, Alemania y Portugal en un borrador anterior.

Sin embargo, afirma que se deberá «responsabilizar» a aquellos implicados en la generación de la violencia. «El Consejo de Seguridad hace un llamamiento a las autoridades sirias para que observen un total respeto por los derechos humanos y que cumplan con sus obligaciones conforme a las leyes internacionales. Los implicados en la violencia deberían ser responsabilizados», añade el documento.

El Consejo también instó al Gobierno de Damasco para que «cooperen completamente» con el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.

«Es un texto contundente y se trata de un gran éxito para los países europeos que hemos batallado durante semanas para obtener una reacción del Consejo de Seguridad», indicaron fuentes diplomáticas europeas a medios locales.

Los mismos funcionarios, que solicitaron el anonimato, no escondieron su satisfacción por el respaldo obtenido por parte de «países muy conservadores, como Rusia y China» y sus aliados, India, Brasil y Sudáfrica.

«Los actos bárbaros deben cesar en Siria. El país debe encontrar la estabilidad y sólo lo logrará mediante el cese inmediato de la violencia y la puesta en marcha sin dilación de una profunda reforma política, el respeto a los derechos humanos y las libertades básicas», afirmó a su turno el embajador británico, Mark Lyall Grant, en nombre de los países de la Unión Europea que se sientan en el Consejo.

Por su parte, el vocero de la Casa Blanca, Jay Carbey, afirmó que Washington no tiene interés en ver al presidente sirio sobrevivir sólo para preservar la «estabilidad» regional.

Mientras concluían las negociaciones diplomáticas, los tanques sirios atacaban la ciudad de Hama, según declaraciones de activistas. «Hay unos 100 tanques y carros de transporte de tropas en la autopista que va a la ciudad de Hama, en el centro, y otros 200 tanques en la ciudad de Deir Ezzor, en el este», afirmó el jefe del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, Rami Abdel Rahman.

Abdel Rahman también subrayó que «recibió aviso de una fuente bien informada de que los residentes debían huir, ya que aún estaban a tiempo antes de que el Ejército asalte la ciudad el viernes».

Los comités de coordinación locales, que representan a los manifestantes, dijeron en un comunicado que podían verse sobre la ciudad, de 800.000 habitantes, varias columnas de humo. «La gente está desertando de la ciudad y se enfrenta a los disparos de las fuerzas de seguridad y tropas del ejército si no responde a las órdenes de volver adentro», añadió la declaración.

Desde el inicio de las protestas, el 15 de marzo, más de 1.600 civiles murieron, según ONG humanitarias, en tanto cerca de 3.000 personas se han dado por desaparecidas y 12.000 encarceladas en cuatro meses y medio de revuelta.

Agencias AFP, EFE y ANSA