Por lluvias, Gobierno bonaerense convocó a mesa de emergencia

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El ministro de Asuntos Agrarios, Gustavo Arrieta, convocó a la Comisión de Emergencia Agropecuaria de la Provincia de Buenos Aires (CEDABA) para que en 10 días evalúe las solicitudes presentadas por los municipios afectados por las intensas lluvias e inundaciones sufridas durante la semana pasada.

Además, el titular de la cartera agraria informó los resultados del monitoreo realizado en distintas zonas agropecuarias que se vieron complicadas por este fenómeno y anticipó que, según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el panorama para las próximas horas no es demasiado alentador.

El SMN informó que la situación en gran parte de la provincia empeorará y que las probables precipitaciones de hoy pueden superar los 100 milímetros. A la hora de evaluar las causas de este fenómeno, los técnicos explicaron que las condiciones climáticas adversas se dieron por la interacción de un sistema de baja presión en todos los niveles de la atmósfera que ingresó desde el océano Pacífico y se fusionó con una masa de aire húmedo muy inestable en la provincia de Buenos Aires y el Litoral.

Arrieta señaló que «es clave continuar monitoreando la situación y obtener un panorama claro para saber cuándo se estabilizará el clima. No olvidemos que en estos 21 días de agosto cayeron 223 milímetros de agua y este mes se convierte en el más lluvioso desde principios del siglo XX».

Aclaró que si bien el volumen de agua caída y la saturación de arroyos perjudicó a varios centros urbanos, «asegura una humedad del suelo favorable para la cosecha gruesa y permite imaginar que se contará con una reserva hídrica acorde con las necesidades productivas del suelo».

Saturación

En el caso de las precipitaciones de los últimos 15 días, se ha producido una saturación de las capas superficiales del suelo y luego la manifestación de un encharcamiento generalizado que no reviste mayor gravedad pues se puede revertir rápidamente ante una mejora de las condiciones climáticas.

La zona más comprometida es el centro de la provincia, donde han caído 220 milímetros este mes en ciudades como Azul, Las Flores y Saladillo. En tanto, la zona noreste: Lobos, Cañuelas, San Vicente, Chascomús y Pila, lleva entre 130 y 170 milímetros y tiene baja capacidad de almacenamiento de agua. Por ende, llegan rápidamente al límite de saturación. En las zonas norte y noroeste la situación no es grave, aunque puede haber casos puntuales de desbordes de canales o arroyos.

En Azul, específicamente, hubo precipitaciones generalizadas, y no de características locales, y por eso el agua ingresó también por la Ruta 3. En 48 horas cayeron 100 milímetros y hubo un arroyo desbordado que afectó a la ruta.

En Junín, las precipitaciones suman 800 milímetros en lo que va del año, mientras a Los Toldos le llega agua desde Lincoln. En el mismo distrito hay una zona comprometida sobre el límite con Pehuajó.

Por su parte, en el sudoeste las precipitaciones de este mes trajeron alivio a la sequía que estaban padeciendo.

En la zona de Luján y Mercedes cayeron 163 milímetros este mes mientras en Las Flores fueron 200. En Tres Arroyos, San Cayetano y Coronel Dorrego cayeron entre 170 y 200 milímetros, pero el sistema absorbió bastante bien el impacto de las intensas precipitaciones.

Finalmente, el río Salado se encuentra desbordado, aunque es probable que no manifieste todavía el pico de crecida.

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