18 de enero 2018 - 00:00

Por mala señalización de obras, transitar por el Bajo porteño es un caos

Detrás de la Casa Rosada es un peligro circular en auto o en colectivo. Se sacó parte del Metrobus y los límites entre carriles no están claros.

Peligro. Las insólitas señalizaciones en la Avenida de la Rábida
Peligro. Las insólitas señalizaciones en la Avenida de la Rábida
En junio de 2017 Mauricio Macri inauguró el Metrobus del Bajo. "Es sinónimo de mejora y no de corrupción", dijo en ese entonces. Sin embargo, 7 meses después de aquella presentación, parte del Metrobus ya no está.

En la Avenida de la Rábida, justo detrás de la Casa Rosada, lo que alguna vez fueron carriles exclusivos para colectivos, se transformaron, en poquísimos meses, en un extraño camino delimitado por tachos metálicos y vallas. Se trata de una señalización tan precaria que implica un verdadero peligro tanto para los choferes de colectivos y sus pasajeros como para los autos particulares. Sumado a eso, la falta de iluminación en la zona y en las propias "señalizaciones" hace que de noche no se vea nada. Es, en resumen, un peligroso camino por el que hay que transitar haciendo prácticamente zig-zag. De hecho, es común ver autos que se equivocan y transitan por las vías de los colectivos.



La razón de esto es que comenzaron a construir el Paseo del Bajo, por lo que tuvieron que romper lo que ya habían hecho del Metrobus para hacerle lugar al nuevo proyecto. La idea es que con esta megaobra queden vinculadas las autopistas 25 de Mayo, Buenos Aires-La Plata y la Illia, a la vez que el eje Huergo-Madero sea exclusivo para autos. De esta manera, el "patio trasero" de la Casa Rosada sufrirá cambios: se reducirá la curva de la Avenida de la Rábida, se trasladará el helipuerto y se ganará una franja de espacio verde. La intención: alivianar el tránsito porteño que es al día de hoy un dolor de cabeza.

"Es una realidad, no relato" pues "son transformaciones que van a ser para siempre pensadas en el largo plazo", había dicho Macri durante la inauguración del Metrobus. Sin embargo, "aquella realidad" a la que se refirió, ya se esfumó. Al menos, por ahora.



Transitar por el centro porteño, es un caos. Tanto que los embotellamientos se repiten en la zona de Puerto Madero, donde también se ven señalizaciones insólitas con tachos y vallas. En hora pico, la zona se vuelve crítica por lo que hay que hacerse de verdadera paciencia para poder circular (y avanzar)

Una situación similar se da justo en la bajada de la Autopista 25 de Mayo donde al tomar Huergo los conductores se encuentran con el mismo tipo de tachos que impiden dirigirse hacia Avenida Garay. Además, no hay cartel que avise de esto.

La mala señalización vial es una constante en la Ciudad. La cartelería que debería ser fundamental para transitar en paz suele ser contradictoria, está en mal estado y es poco clara.

Dejá tu comentario