27 de agosto 2010 - 00:00

Por sequía, Europa depende más de los cultivos americanos

La grave sequía que afectó los campos del este europeo obliga al Viejo Continente a importar soja y oleaginosas de América. En paralelo, China no para de crecer y quintuplica las compras de diez años atrás.
La grave sequía que afectó los campos del este europeo obliga al Viejo Continente a importar soja y oleaginosas de América. En paralelo, China no para de crecer y quintuplica las compras de diez años atrás.
La campaña norteamericana de cultivos de verano entra en su última etapa con buen clima y la posibilidad de lograr rendimientos récord. El ciclo contrasta con el que se manifiesta en Europa del Este, donde la sequía provocó pérdidas muy importantes en los países de la región. Esta última circunstancia es la que ha permitido llegar a los tramos finales de una abundante cosecha norteamericana sin deterioro en las cotizaciones de Chicago.

Los consumidores de la Comunidad Económica Europea dependerán en gran medida de las importaciones de soja y otras semillas oleaginosas en el presente ciclo. La reducción en la oferta de colza y girasol proveniente de los países de Europa de Este generará mayores necesidades por parte de los procesadores locales que van a intentar aprovechar al máximo su capacidad de molienda empleando semillas importadas.

Un aspecto a destacar en este sentido es el hecho de que el poroto de soja cuenta con menos de la mitad del contenido de aceite que los cultivos de colza y girasol, con lo que el faltante en la campaña de la ex URSS tendrá potencialmente un efecto más constructivo en el mercado de aceites que en el de harinas. De todos modos, la sequía de esta región ha afectado también la disponibilidad de forrajes provenientes de esa zona y la clave de mejores cotizaciones para la harina vendrá de la mano de lo que acontezca en el mercado de granos forrajeros, más caros hoy que las harinas proteicas de origen vegetal.

El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) informó esta semana que la campaña de maíz en ese país se encuentra en situación de «buena a excelente» en un 70%, comparado con el 69% de la semana anterior y un 70% del año pasado a esta altura. En soja, los cultivos en esta situación alcanzaban al 64%, comparado con el 66% de la semana anterior y un 69% de 2009.

Un reconocido tour agrícola señalaba recientemente que la producción de maíz en este país alcanzará los 337,6 millones de toneladas, con rendimientos promedio de 10.356 kilos por hectárea. La cosecha de soja llegaría a los 95,2 millones de toneladas, con rendimientos proyectados de 3.020 kilos por hectárea.

Rendimientos

Varios observadores -entre ellos el USDA- esperan que la siembra de soja en Brasil se mantenga estable, o ligeramente superior, a la de la campaña anterior.

De todos modos, hay consenso en torno de la idea que los rendimientos récord logrados en la cosecha 2009/10 no se repetirán en el próximo ciclo.

En la Argentina, la idea generalizada en estas horas es que el área a dedicar a la soja declinaría en el próximo ciclo por algunas razones de rotación, que permitirían que algo de la misma se vaya a cultivar con maíz. También es probable que, gracias los mejores precios, se pueda observar mayor siembra de girasol y menor superficie en soja de primera en áreas relativamente marginales.

El nuevo paradigma, que justifica el sostenido crecimiento del mercado granario de la última década es sin dudas China. El crecimiento de consumo anual de proteína vegetal ha sido tan vertiginoso que hasta las correcciones de los datos emitidos por organismos gubernamentales, como el USDA, han sido muy marcadas.

En el informe de este mes, debió modificar en 2 millones de toneladas las proyecciones de importaciones chinas, elevándolas de 50 a 52 millones de toneladas.

China no para de crecer: diez años atrás las importaciones de porotos de soja alcanzaban los 10,39 millones de toneladas; en esta campaña esta cifra se quintuplicaría. En este período no se registró ninguna disminución en el ritmo de compras y, por el contrario, año tras año la demanda se incrementó sostenidamente.

Ni siquiera en el curso de la crítica campaña mundial 2009/10, signada por la recesión global, se observó una desaceleración en el ritmo de importaciones. Por el contrario, en ese año agrícola las importaciones chinas crecieron 8,4 millones de toneladas en relación con las compras realizadas en el ciclo 2008/09.

Uno de los principales problemas de esta nación es el de no poder mejorar su productividad, cuando los agricultores de nuestro país, los de los EE.UU. y los brasileños lo han podido lograr. Tampoco puede expandir su frontera agrícola, lo que determinará un comportamiento similar, en términos de dependencia de mercadería proveniente del exterior, al que viene realizando en la última década. Esta realidad asegura, más allá de los vaivenes coyunturales de los mercados, un piso razonable a las cotizaciones internacionales en el largo plazo.

Por el lado de la oferta mundial, observamos un comportamiento muy bueno por parte de los países exportadores tradicionales, con productividades que, salvo excepciones como la de 2008 en nuestro país y la de este año en la zona del Mar Negro, han ido creciendo sostenidamente en el tiempo gracias a la biotecnología.

Las fallas productivas de 2008 y de este año, determinaron mejoras de importancia en los mercados internacionales que no se comparan con lo que ocurriría con una complicación climática en los EE.UU., situación que no se ha hecho presente en la magnitud de los dos ejemplos señalados desde 1988.

La analista del mercado de soja de Prudential Bache, Anne Frick, no ve amenazas serias en la cosecha norteamericana, a pocas semanas de comenzar a ser recolectada. La especialista entiende que el mercado de la oleaginosa ha recibido el impulso alcista del mercado internacional de trigo que le dio brillo en agosto y, para el corto plazo, mantiene una visión negativa para la marcha de las cotizaciones, con una probable baja estacional en el curso del otoño boreal para la activa posición noviembre de Chicago.

Informe de Panagrícola

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