30 de abril 2010 - 00:00

Portugal se ajusta más: suprime obras

Lisboa - Las medidas anticrisis anunciadas en Portugal para frenar la especulación y la desconfianza de los mercados amenazan con calentar el ya tenso clima social del país, donde las huelgas se multiplicaron en las últimas semanas. El Gobierno socialista de José Sócrates dio ayer otra vuelta de tuerca a su programa de reducción del déficit fiscal, apenas 24 horas después de que hiciera público un paquete de recortes del subsidio de desempleo y otras ayudas sociales que motivaron un rechazo total de la izquierda marxista y los sindicatos. El tijeretazo, anunciado por el ministro de Finanzas, Fernando Teixeira, supone suprimir las obras públicas previstas que no estén sujetas a compromisos contractuales.

El Gobierno luso incluyó en el Programa de Estabilidad y Crecimiento (PEC) presentado el mes pasado a Bruselas un severo ajuste del gasto público, con la congelación de salarios en las empresas y organismos del Estado, que ya desencadenó varias huelgas en la sanidad, los transportes y la función pública.

Sólo esta semana hubo huelgas -que en algunos casos continúan los próximos días- en los trenes, el transporte urbano, el correo y los empleados del Parlamento, que por primera vez en la historia del Poder Legislativo hicieron un paro que impidió a los diputados asistir a varias reuniones y comisiones.

Dirigentes sindicales y de los dos partidos marxistas del Parlamento, el Comunista y el Bloque de Izquierda, criticaron con dureza la decisión gubernamental de reducir los subsidios sociales y advirtieron que estas políticas serán contestadas en la calle. El ministro Teixeira justificó el recorte de las obras públicas por la necesidad de «reducir su impacto financiero» y no detalló los proyectos que serán aplazados.

Al término de un consejo de ministros celebrado ayer, declaró que las finanzas públicas lusas registraron una evolución «muy positiva» en el primer trimestre del año y que el déficit fiscal puede bajar más de lo previsto en este ejercicio.

En el marco actual, aseguró, «será posible alcanzar y probablemente mejorar» la meta de bajar el déficit al 8,3% este año, frente al 9,4% en que se situó al acabar 2009.

Agencia EFE