El ministro de Economía, Sergio Massa, postergó su viaje a Francia para cerrar la negociación abierta con el Club de París para reestructurar el pago de la deuda de más de u$s2.000 millones que el país mantiene con el grupo acreedor. Si bien estaba previsto que la visita se realice a fin de mes, se pasó para la primera quincena de noviembre, según pudo confirmar Ámbito.
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Posponen a noviembre el viaje para cerrar con el Club de París
Las negociaciones técnicas por la deuda de u$s2.400 M siguen su curso. En el Palacio de Hacienda dicen que el acuerdo está casi listo.
El equipo de Massa retomó las gestiones con el Club que había inaugurado Martín Guzmán. El objetivo de la conducción actual del Palacio de Hacienda es conseguir una extensión de los plazos de repago y una reducción sustancial en la tasa de interés que el organismo le cobra al país por su deu-
da de u$s2.400 millones, que actualmente llega al 9% anual.
La intención del ministro de Economía es que ese nivel (muy alto) de intereses, se reduzca a un porcentaje más cercano a los niveles del actual mercado internacional y que, eventualmente, si el país no cumple en el futuro con los compromisos que se fijen dentro del plan de pagos que se cierre en las negociaciones, las tasas vuelvan a ser las de castigo. Por ahora rige el “puente de tiempo” negociado por Guzmán a comienzos de año, y que culmina en junio de 2024. Pero apunta el Gobierno a sellar el acuerdo cuanto antes para abrir otras vías de financiamiento para el país.
Hace unas semanas, Massa estuvo en Estados Unidos y mantuvo un encuentro con Emmanuel Moulin, secretario del Tesoro de Francia y titular del Club de París, en la que se avanzó en la negociación. En esa oportunidad, el equipo económico aseguró que el acuerdo estaba “casi cerrado”.
Massa quiere cerrar el problema de la deuda con los 22 países acreedores que integran la agrupación, y poder así hablar sobre el futuro de la Argentina en el sistema financiero mundial. Especialmente para liberar líneas de infraestructura y energía que empresas privadas europeas requieren al Banco de Desarrollo para dirigir al mercado local, pero que hoy están cerrados.
Entre los 22 países que forman parte del Club de París, los principales acreedores de Argentina son Alemania y Japón, que concentran respectivamente el 37% y el 22% del total. Les siguen Holanda (cerca del 8%), España (6,7%), Italia (6,3%) y Estados Unidos (6,3%).
El viaje de Massa a la capital francesa estaba previsto para el 27 y 28 de octubre. Ahora se pospuso para la primera quincena de noviembre. Con todo, las negociaciones técnicas continúan por estas horas de manera virtual.
La reestructuración de la deuda con el Club de París es el tercer paso que el Gobierno pretende dar en el marco del proceso de renegociación de la montaña de pasivos en moneda extranjera que dejó la administración de Mauricio Macri. En septiembre de 2020 se realizó el canje con los bonistas privados que poseían títulos tanto bajo legislación extranjera como local por un monto total de casi u$s110.000 millones. Luego, en marzo de este año se firmó finalmente el acuerdo de Facilidades Extendidas con el Fondo Monetario Internacional para refinanciar los casi u$s45.000 millones correspondientes al inédito préstamo Stand By que Juntos por el Cambio contrajo en 2018 con el organismo multilateral.
La deuda con el Club de París es por un monto significativamente inferior. Sin embargo, es un hito necesario para regularizar la situación crediticia argentina. La aprobación de la segunda revisión del programa de Facilidades Extendidas por parte del directorio del FMI fue un paso importante, ya que estar en orden con el Fondo es una precondición que fija el Club.


