Son los "otros" holdouts de Argentina, aquellos que el Gobierno teme que presenten demandas y dejen al país abierto a deudas que se calculan podrían llegar a unos 15.000 millones de dólares.
Actualmente, Argentina está negociando a través de un mediador designado por una corte de Estados Unidos con los inversores holdout que demandaron al país, liderados por Elliott Management Corp y Aurelius Capital Management.
Si bien Elliott y Aurelius son los más famosos entre los holdouts, toda una serie de inversores que no participó en las reestructuraciones, ya sea por decisión o debido a que no tenían los recursos para luchar con un país soberano, han esperado por el momento apropiado.
"Esto tiene a muchos inversores pequeños haciendo fila", dijo una fuente que tiene conocimiento de cuatro diferentes grupos de inversores holdout y que habló bajo condición de anonimato, dada la naturaleza privada de la información.
El Gobierno tiene hasta el 30 de julio para alcanzar un acuerdo o enfrentar una cesación de pagos por segunda vez en 12 años. Argentina incumplió el pago de aproximadamente 100.000 millones de dólares en deuda en 2002.
El juez de distrito de Nueva York Thomas Griesa ordenó que Argentina pague al grupo Elliott/Aurelius 1.330 millones de dólares, más el interés acumulado, cuando realice su pago regular de deuda reestructurada.
Argentina desobedeció la orden, que fue ratificada en una apelación y que la Corte Suprema de Estados Unidos rechazó revisar el mes pasado. Esa decisión agotó las opciones de lucha legal del país latinoamericano.
"Dos de los grupos son liderados por fondos de inversión, uno de los cuales dijo que tenía 100 millones de dólares deuda argentina no reestructurada", dijo la fuente.
"Luego están los italianos, en su mayoría pensionados. Un cuarto grupo que intenta organizarse es liderado por Bingham McCutchen", dijo la fuente, refiriéndose a una firma legal global.
Bingham sostuvo una conferencia telefónica en la tarde del lunes para reunir a inversores interesados en sumarse al grupo con la esperanza de obtener un asiento en cualquier posible mesa de negociación. En un correo electrónico Bingham dijo: "Pero dado el deseo declarado de Argentina de resolver el ciento por ciento de su deuda, nosotros predecimos que la organización de 'holdout' más valiosa será aquella que incluya de manera creíble a una base de representación de bonos lo más amplia posible, al menos para aquellos aún no sujetos de un juicio".
"Uno probablemente necesitaría una enorme combinación de clientes minoristas e institucionales con 1.000 millones de dólares en deuda. Ellos aún no tienen esa cifra, pero son los primeros días", dijo la fuente.
| Agencia Reuters |


Dejá tu comentario