La crisis y las ofertas por 0 km son una amenaza seria para las ventas de automóviles usados.
Ante la profunda crisis que atraviesa la economía y los planes que se ofrecen para incentivar la compra de vehículos 0 km, el precio de los autos usados bajó un 25% en un año.
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Alberto Príncipe, presidente de la Cámara del Comercio Automotor (CCA), explicó que el principal obstáculo que enfrenta el sector es la falta de «créditos razonables para la venta de autos usados, que hacen que hoy las agencias y concesionarias estén colapsadas con respecto a los stock».
Fernando Ojeda, de la concesionaria Galante D'Antonio, asegura que «la bonificación que tienen hoy los 0 km afectan principalmente a los usados más nuevos, de 2006 en adelante, porque la diferencia de precios es poca, y la gente prefiere pagar un poco más y comprar un 0 km».
Según Jorge Fazzini, de la concesionaria Tito González, su agencia no sintió una caída tan drástica en las ventas, aunque reconoce que actualmente la dificultad no está en vender modelos específicos sino aquellos que se ubican dentro de determinado rango de precios. «Hoy en día se vende más fácilmente un auto de entre $ 20.000 y $ 25.000 que uno de entre $ 35.000 y $ 45.000», asegura.
Es difícil determinar cuánto tarda en venderse un auto usado, «no hay un tiempo, sino una proporción menor de ventas. Hay coches que los tenemos en stock desde hace tres o seis meses, y otros que entran y se venden enseguida», señala Príncipe, quien asegura que los vehículos de los que tienen mayor stock en este momento son aquellos que tienen entre 1.500 y 1.600 cilindradas.
Por otra parte, el presidente de la CCA explica que como las agencias y concesionarias bajaron los precios para impulsar las ventas, «las personas todavía no asumieron que el automóvil que ellos van a entregar en parte de pago sufrió una merma en el precio». En sintonía con esa postura, Ojeda dice que parte del problema es que «hay una diferencia de precios muy grande en el mercado que indica que la gente cree que su auto vale una determinada cifra, por la cual no se puede vender». Asimismo, asegura que el margen para negociar es mayor pero «tenemos un límite preestablecido». Para Fazzini, siempre hay una contraoferta: «Nosotros tratamos de tomar buenos usados al mejor precio posible y venderlos razonablemente bien. Pero muchas veces lo tenés que vender casi al precio que se lo tomó».
Con cada crisis surge una oportunidad, y ésta puede ser una ocasión única para invertir en un auto. «La verdad, éste es el mejor momento para comprar, porque el mercado está deprimido y las ofertas reales existen. Ni bien se genere un mayor volumen de ventas, los precios van a subir inmediatamente y se acabó esta posibilidad de comprar a un precio accesible», asegura Príncipe.
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