El Forqué a la mejor película nacional fue para "La herida", de Fernando Franco, a despecho de la comedia "La gran familia española", de Daniel Sánchez Arévalo, que parece la gran favorita a los Goya. En 12 de sus ediciones el Forqué anticipó la película española que ganaría el Goya.
Como sea, lo más emotivo de la noche fue la medalla de oro para el productor Agustín Almodóvar, presentada por Pedro, su hermano mayor, quien se quebró al recordar un episodio de su vida. Cuando el padre ya se estaba muriendo, le prometió que se haría cargo del menor. "Con el tiempo, ha cambiado la situación. Ahora es Agustín quien vela por la prosperidad familiar. La mejor decisión de mi carrera ha sido que mi hermano se encargara de la producción de mis películas".
Y lo más bravo de la noche, la rechifla que acompañó el discurso del ministro de Cultura, José Ignacio Wert. Poco antes, el productor Enrique Cerezo, presidente de Egeda (y del Atlético de Madrid), le había pedido la reducción del IVA, que está en 21%, reglas de juego claras, combatir la piratería y terminar con la propaganda de las subvenciones. "El cine español da más al Estado de lo que recibe", dijo Cerezo, advirtiendo que, aunque ningún gobierno atenta a propósito contra su cultura, con sus medidas puede arrinconarla e impedir su desarrollo. La rechifla empezó apenas Wert quiso replicar diciendo vagamente pero con rostro pétreo que "en las próximas semanas" el Gobierno estará "en disposición de dar alguna buena noticia a la industria", lo mismo que dijo en el último San Sebastián.
| P.S. |

