Como anticipó este diario hace dos semanas, los decretos de Cristina de Kirchner con el nombramiento de magistrados muy cercanos al líder gremial y cuestionados en el Senado (entre ellos la de Graciela Lucía Craig, esposa de Héctor Recalde), generó fuerte temor entre los hombres de negocios porque sospechan arbitrariedad en los fallos. Pero recién ayer, en un comunicado consensuado, esa preocupación se dio a conocer oficialmente.
Los presidentes de la Unión Industrial Argentina, Héctor Méndez; de la Cámara Argentina de Comercio, Carlos de la Vega; de la Cámara Argentina de la Construcción, Carlos Wagner; de la Asociación de Bancos Argentinos Jorge Brito; de la Sociedad Rural Argentina, Hugo Biolcati, y de la Bolsa de Comercio Adelmo Gabbi, aseguraron en el escrito que ven «con marcada preocupación las designaciones en la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo. No se trata de cuestionar la formación académica ni la carrera judicial, posiblemente intachable de los magistrados que se promueven. Se trata de subrayar que es una de las bases de la equidad y la igualdad ante la ley que quienes deban juzgar los actos de los ciudadanos sean claramente independientes de las partes que eventualmente litiguen. Se trata nada menos que de jueces de la Nación, que deben garantizar el imperio de la ley y no la voluntad de un sector de la sociedad».
Las críticas de los empresarios a los nombramientos fueron directas. Textualmente, explicaron en el comunicado difundido:
Los empresarios se quejaron también de las expresiones de dirigentes de algunos sectores sindicales que «hacen públicas, con inusual anticipación, lo que serían sus pretensiones salariales en futuras paritarias, mencionando aumentos de una magnitud que no se compadece con la realidad». Entre esos reclamos hubo pedidos de hasta un 35% de incremento. La referencia a la preocupación de la Presidente sobre estos temas se da porque el martes desde Santa Fe, Cristina de Kirchner advirtió que los trabajadores «van a ser los primeros perjudicados» si la conflictividad gremial afecta la marcha de la economía.

