12 de mayo 2014 - 00:00

Presencias, gestos y revelaciones en la despedida de la jueza Argibay

Todos los ministros de la Corte Suprema ayer para despedir a Carmen Argibay. Sólo hablaron Ricardo Lorenzetti  y Elena Highton de Nolasco. El velorio había sido el sábado por la noche.
Todos los ministros de la Corte Suprema ayer para despedir a Carmen Argibay. Sólo hablaron Ricardo Lorenzetti y Elena Highton de Nolasco. El velorio había sido el sábado por la noche.
Eugenio Zaffaroni fue el último de los ministros de la Corte Suprema en arribar, el sábado a la noche, al velorio de Carmen Argibay organizado en la planta baja del Palacio de Tribunales. Sin acompañantes, con la vestimenta negra propia para la ocasión y, al estilo de Bill Gates, con calzado deportivo del mismo color, se aproximó hasta el féretro en el cual yacía quien fue su par en una Corte con sólo dos penalistas. Observó el cajón en silencio durante un minuto y luego le dio dos toques con su mano derecha.

Zaffaroni
apareció minutos después de que Ricardo Lorenzetti se hubiese retirado y cuando sólo quedaba Juan Carlos Maqueda acompañado por los enviados de la cúpula castrense (este justice, junto a Lorenzetti, pasó toda la mañana del sábado en el Instituto de Diagnóstico junto a la familia Argibay). La noche del sábado tuvo poco lugar para los protocolos o los discursos que se escucharon ayer a la mañana.

En el centro del lobby de la planta baja del Palacio, frente a la emblemática estatua que el escultor Rogelio Yrurtia construyó para simbolizar a la justicia, se ubicó el féretro que desde las 21 comenzó a ser rodeado por las coronas conmemorativas. Las tres que, sorpresivamente, lograron una ubicación central fueron las remitidas por el titular de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, el vicepresidente, Amado Boudou, y la propia Corte.

La presencia de jueces y fiscales federales del acto del domingo no tuvo su correlato en la noche previa, cuando el único de la primera instancia que se apareció pasadas las 22 fue Carlos Stornelli. Compungido, pero aun así con buen ánimo para conversar con los móviles de la televisión, fue uno de los pocos que se permitió, con su vestimenta sport de jeans y camisa por fuera del pantalón, una excepción al dress code dominante. El otro fue el administrador de la Corte, Héctor Marchi.

Recuerdo

Los familiares más cercanos a la jueza se agruparon en una pequeña sala contigua a donde se dirigía directamente cada uno de los recién llegados al velorio. La ministra Elena Highton de Nolasco fue la primera en retirarse. En algún momento del velorio se recordó que esta jueza llegó a la Corte en 2004 como un supuesto contrapeso de Argibay a quien, todavía en ese entonces, se señalaba como demasiado extremista en sus posturas.

También asistieron el exprocurador del Tesoro Joaquín "Chango" Da Rocha, el titular del Tribunal Superior de Justicia de la Capital, Luis Lozano, y el constitucionalista Félix Loñ. En las múltiples conversaciones que se dieron hasta pasada la medianoche se recordaron los aspectos menos conocidos de Argibay, como, por ejemplo, su afición por las cartas del Tarot.

La planificación del velorio corrió por cuenta del encargado de protocolo de la Corte, el embajador Albino Gómez, quien lidió con los preparativos a pesar del poco tiempo disponible.

Ayer por la mañana tuvo lugar el acto formal para despedir a los restos de la ministra. Participaron todos los integrantes de la Corte, funcionarios, juristas, familiares y allegados y se organizó frente al Palacio.

"Carmen no es sólo Carmen, es un conjunto de principios morales y de políticas de Estado. En estos momentos, lo importante es recordar que en las instituciones estamos transitoriamente. No dependen de nosotros. Les damos todo lo que podemos. A veces, como es su caso, las instituciones nos devuelven mucho", expresó Lorenzetti al comienzo del acto.

Discurso

"Lo más importante fue la contribución que hizo a la cuestión de género históricamente, pero ahora me golpea en forma personal, estoy muy triste"
, comentó Zaffaroni mientras que Highton de Nolasco dijo que con Argibay aprendió muchas cosas sobre "derecho de género" que de otro modo no habría conocido.

El titular del gremio de magistrados Luis María Cabral, y la ministra Highton de Nolasco también pronunciaron discursos más bien escuetos. El de Cabral merece una mención porque recordó el costado artístico de Argibay, quien siempre manifestó una particular afición a la música clásica, rasgo ineludible para aquellos que accedían a su despacho, donde se podían escuchar, de tanto en tanto, largos conciertos de violín.

El Gobierno tuvo su representante en la figura del ministro Julio Alak, quien si bien no pronunció un discurso, luego del acto declaró que la ministra tuvo una conducta "intachable". Su par bonaerense, Ricardo Casal, también brindó palabras elogiosas para con la difunta.