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Prevén suba en el precio internacional del girasol
El 80,1% del área cosechable de girasol, 2 millones de hectáreas, fue recolectado la semana pasada con un rendimiento promedio nacional de 15,1 quintales por hectárea.
De acuerdo con un análisis de la entidad, la producción argentina de aceite de girasol podría ingresar a los mercados del Hemisferio Norte a valores de u$s 820 la tonelada promedio, por lo cual se estaría percibiendo un precio el 18% superior al promedio histórico, previo al inicio de la burbuja.
Así, la industria exportadora local ha comenzado a mostrar cierto interés, en vista de la rápida digestión que está experimentando la cosecha récord del Hemisferio Norte, tanto para el aceite de girasol como para el de canola, también empleado para biodiésel.
El precio FOB (de exportación) fijado por la Secretaría de Agricultura, que dirige Carlos Cheppi, es de u$s 665 la tonelada, lo que significa una mejora respecto del piso de u$s 625, posburbuja, de comienzos de diciembre de 2008.
Según la Bolsa de Cereales, el 80,1% del área cosechable de girasol, 2 millones de hectáreas, había sido recolectado la semana pasada, con un rendimiento promedio nacional de 15,1 quintales por hectárea, lo cual representa un volumen obtenido de 2,3 millones de toneladas.
Restaban, entonces, unas 400.000 hectáreas, de las cuales 235.000 corresponden al sudeste de la provincia de Buenos Aires, región donde se llevaba recolectado el 60%, con un rendimiento promedio de 16 quintales por hectárea.
Suponiendo una leve mejora en los rindes obtenidos, es esperable una producción nacional superior a los 3 millones de toneladas.
Tanto en el centro y norte de la provincia de Santa Fe como en la región NEA, los rindes fueron malos, de 8 a 12 quintales por hectárea. Algo similar ocurrió en Entre Ríos y en el sudoeste de Buenos Aires y sur de La Pampa.
Los rendimientos que se están logrando en oeste de Buenos Aires, norte de La Pampa, San Luis y la región de mar y sierras del sudeste compensan dicha merma promedio en la productividad por hectárea.
En consecuencia, la caída en la producción nacional será del 35% con respecto a la campaña pasada, pero se amplía al 39% si se la compara con lo obtenible, en condiciones climáticas normales y con la intención de siembra que originalmente tuvieron los productores, un 8% superior a la efectivamente lograda.


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