Ocho vehículos lanzadera de misiles Patriot fueron dispuestos en las colinas que rodean a Kahramanmaras, una ciudad de 400.000 habitantes en el sur de Turquía, y una de las ubicaciones del escudo de la OTAN para proteger el país de posibles ataques desde Siria.
El sistema, operativo desde el lunes, sólo tiene carácter defensivo y fue programado para, incluso en caso de activarse, no penetrar en suelo sirio.
Persiste el temor a un derrame del conflicto de 22 meses en ese país que, según Naciones Unidas, ha dejado más de 60.000 muertos.
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