Son tres acciones que sentarán precedentes para futuros comicios y aportarán elementos para darle solidez a un esquema electoral que en la última década sufrió múltiples mutaciones, desde la sobreoferta peronista en 2003 -el PJ habilitó a Menem, Kirchner y Rodríguez Saá pero sin que ninguno lleve sello oficial- hasta las colectoras, las listas espejo, las testimoniales y en 2011 las PASO.
Dos de los planteos serán analizados hoy por la Cámara Nacional Electoral; el tercero está en la Justicia contencioso administrativa. Veamos cada caso:
1. Lista larga. El forcejeo más intenso se da en el Frente Progresista Cívico y Social (FPCyS), que lleva como candidatos a diputados a Margarita Stolbizer y Ricardo Alfonsín. El cierre posterior a la fusión de la UCR y el FAP dejó heridos y animó listas enfrentadas con el "oficialismo" partidario, que lleva la marca Unidad Progresista, en tres secciones, las dos del conurbano y la de La Plata. A la boletas que comanda el senador Santiago Nino en la Primera y Carlos Alberto García en la Tercera, la junta electoral partidaria les negó el permiso para ir "pegados" a la boleta de Stolbizer-Alfonsín, con el argumento de que los candidatos tienen derecho a conceder o no el aval para que "cuelguen" sus listas. Hay un factor político: ambas reportan al espacio de Leopoldo Moreau, y van con la consigna "Renovación y unidad", por lo cual interviene la tensión interna. El oficialismo sostiene que por no existir "empatía" política, Stolbizer y Alfonsín no quieren que los candidatos del moroísmo vayan "colgados" de su boleta: en la Primera la que encabeza Horacio Alcuaz y en la Tercera la de Marcelo "Oso" Díaz. Enfrente explican que hubo errores de procedimiento de la junta electoral que le otorgan a Nino y García el derecho para ir enganchados de la lista de diputados nacionales. En La Plata, dos boletas están excluidas: se habilitó a la de Juan Cocino, pero se le negó a Sergio Panella y a Horacio Molteni. En el Frente Progresista, en paralelo, ocurre lo mismo con 23 listas distribuidas a lo largo de la provincia. El entrevero no es menor porque establece hasta dónde el oficialismo de cada partido puede "otorgar" el derecho a tener la boleta entera en caso que decida desafiar al oficialismo.
2. Localías. En el FpV también hay tironeos. El apoderado del espacio en Quilmes, que lleva como candidato a Francisco "Barba" Gutiérrez, planteó en la Justicia que no se permita "colgar" de la boleta oficial de Martín Insaurralde a la lista de Daniel Gurzi, inscripta por la agrupación municipal "Juntos por Quilmes". El reclamo fue atendido en el juzgado de Manuel Humberto Blanco y puso en riesgo a otras seis agrupaciones locales que van "colgadas" del FpV. Los dos territorios de más impacto son Mar del Plata, donde el intendente Gustavo Pulti inscribió su sello Acción Marplatense, y en Zárate, donde el socialista K Osvaldo Cáffaro anotó su lista por Nuevo Zárate. Si se cae lo de Quilmes, se caen las demás, aunque ese "desprendimiento" sólo tendrá validez en las primarias, porque el argumento es que no existe vínculo jurídico para enlazar las listas.
3. Postulaciones. La tercera carpeta tiene que ver con el Frente Progresista y reposa en el Juzgado N° 1 Contencioso Administrativo de Lomas de Zamora, a cargo de Gladys Beatriz Marti, que tiene a resolución un reclamo presentado por Cristian Alejandro Bulacio, dirigente del socialismo que se presenta como binnerista, que denunció que no le permitieron inscribir su lista para competir en las primarias del FPCyS. Tuvo un revés en la junta electoral bonaerense, apeló ante la Suprema Corte que lo derivó al fuero contencioso. Cuestiona que hubo "violación del principio de igualdad" porque no se aceptó su lista y, en caso de fallo a favor, pedirá que se le inscriba la boleta y, además, se establezca un régimen para "recuperar" la campaña que no pudo hacer, entre otras cosas en materia de spots electorales.
| Pablo Ibáñez |


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