1 de agosto 2011 - 01:02

Primarias: PRO otorga libertad de acción, pero arma acto con Duhalde

La estrategia de Macri de cara al 14 de agosto. Convocatoria a presidenciables

Antes de votar, Mauricio Macri desayunó en el Café Tortoni con Horacio Rodríguez Larreta y Cristian Ritondo.
Antes de votar, Mauricio Macri desayunó en el Café Tortoni con Horacio Rodríguez Larreta y Cristian Ritondo.
Eduardo Duhalde se ufana ante Mario Das Neves de haber comprometido a Mauricio Macri a expresar un gesto de apoyo a su candidatura presidencial, al menos a título personal. Por ahora, el reelecto jefe de Gobierno porteño se limita a ultimar detalles de sus inminentes vacaciones y a anunciar la libertad de acción en el PRO de cara a las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias del 14 de agosto.

El vínculo Macri-Duhalde es público en distritos como Capital Federal, Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fe, pero por ahora subterráneo a nivel nacional.

Lo único que falta para cristalizarlo es el resultado de las primarias del 14. Macri ya dejó claro que en política sólo juega a ganador. Se bajó de la candidatura presidencial para refugiarse en otro período de Gobierno capitalino y agazaparse para la presidencial de 2015 donde espera heredar un peronismo dividido por las secuelas del poskirchnerismo.

Esta semana Macri convocará a una reunión partidaria para escuchar la opinión de la dirigencia del PRO en relación con el turno presidencial de octubre.

Todos en campaña

Desde su jefe de campaña, Humberto Schiavoni, pasando por el titular de la bancada macrista en la Legislatura, Cristian Ritondo, hasta Ramiro Tagliaferro, esposo de María Eugenia Vidal, todos hacen campaña por Duhalde.

El grupo que apoya a Ricardo Alfonsín es minoritario y está encabezado por el ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi. Pero la pulseada interna del PRO quedará definida la semana próxima, cuando el PRO bonaerense de Jorge Macri realice un acto en la Capital Federal con Duhalde como principal orador. El expresidente cobija en su Frente Popular no sólo a Tagliaferro sino también a Cristian Gribaudo, quien busca renovar banca en la Cámara de Diputados en la lista duhaldista. Para el elenco opositor, estar pendiente de a qué candidato le dará su apoyo Macri para las elecciones presidenciales es casi un espasmo previo ante la debilidad propia. Si Macri y su asesor Jaime Durán Barba hubiesen tenido alguna intención de reforzar el staff antikirchnerista de octubre, podrían haber presentado un candidato propio o haber adherido ya a alguna lista.

Nada de eso ocurrió, tanto que Macri confirma ahora que dará libertad de acción de cara a las primarias de agosto para ni siquiera influir en el mapa electoral que quedará configurado para octubre. Es más, anuncia un casting de presidenciables y asegura que buscará entrevistarse con todos los presidenciables para saber cuál es la oferta más beneficiosa para los porteños.

Mejor escenario

Por más que Duhalde tenga razón y Macri cumpla con su compromiso de emitir algún gesto a favor de su candidatura, el mejor escenario para Macri es que Cristina de Kirchner gane el 23 de octubre, agote la reelección, reserve la sucesión para un candidato opositor y que el Peronismo Federal acuda al jefe del PRO para reconvertirse en opción de poder en 2015.

Ayer por la mañana, Macri dilató en el Café Tortoni un poco más los tiempos de ese gesto que espera Duhalde y que ya vende en los mercados a futuro. Sería, en realidad, una mínima devolución de gentilezas frente al ejército de fiscales que los hermanos Dante y Graciela Camaño movilizaron no sólo en Santa Fe para cuidar los votos de Miguel del Sel sino también ayer en la Ciudad de Buenos Aires, con un búnker duhaldo-macrista paralelo que se montó en unas oficinas ubicadas frente a la sede del sindicato de gastronómicos en la Avenida de Mayo.

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