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Primera crisis en el Gobierno de Italia por un plan para censar y expulsar a gitanos
El ministro del Interior y líder de la xenófoba Liga finalmente decidió tomar represalias solo contra los miembros de esa minoría que no tienen nacionalidad italiana.
RESIGNADO. “Nos toca desafortunadamente quedarnos con los gitanos de nacionalidad italiana”, dijo el polémico Matteo Salvini.
"Pienso solo en esos niños pobres a quienes se les enseña a robar y a la ilegalidad", recalcó.
Si bien no existen cifras oficiales, según cálculos de una asociación cercana a esa comunidad, entre 120.000 a 180.000 gitanos viven Italia, la mayoría tienen nacionalidad italiana y más de la mitad son menores de edad. Los restantes provienen de Bulgaria, Rumania y en general el este de Europa.
La propuesta de Salvini fue criticada por la oposición de izquierda, que dijo que se inspira en las leyes raciales aprobadas durante el fascismo por el dictador Benito Mussolini en la década de 1930.
"Italia regresó a 1938", el año en que unos 8.000 judíos italianos fueron expulsados y enviados a campos de concentración nazis, recordó la senadora del Partido Demócratico (PD, centroizquierda), Mónica Cirinna.
Salvini, de 45 años, se convirtió en el hombre fuerte del Gobierno desde que asumió el poder a inicios de junio. La semana pasada se opuso a recibir en un puerto italiano a un barco humanitario con 630 inmigrantes.
Según los medios italianos, está dictando la agenda del Gobierno Liga-M5E y eclipsa a su aliado, que obtuvo el doble de votos en las elecciones legislativas del 4 de marzo.
| Agencia AFP |

