27 de junio 2012 - 00:00

PRO-peronismo va hoy a la plaza (¿y Macri?)

El ala peronista del macrismo incomodó al jefe porteño al confirmar, con un comunicado y la decisión de apoyar el paro de hoy, la sintonía entre Hugo Moyano y Mauricio Macri, mientras que el mandatario, si bien avaló el reclamo del sindicalista, nada dijo de un apoyo que signifique cruzarse a la Plaza de Mayo.

Pero el grupo, Propuesta Peronista, se tomó de las palabras del mandatario, cuando durante el fin de semana dijo que el reclamo del camionero era justo, para anunciar no sólo el apoyo al paro previsto para hoy, sino también la concurrencia a la manifestación.

Los macristas no llevarán banderas amarillas, ni tampoco, dicen, irán juntos, pero explicaron que tienen previsto sumarse a la demostración camionera en forma individual, como poco.

Lo decidieron el martes a la noche y ayer lo explicó el diputado nacional Jorge Triaca, integrante de Propuesta Peronista, diciendo que «Macri ya ha manifestado su posición y es entonces la posición del PRO; por eso nosotros, los peronistas, salimos en esa línea a dar el apoyo al reclamo por la suba de mínimo no imponible».

De esa manera, el PRO afianza la relación con el camionero que ya tuvo varios gestos de sintonía este año.

De la reunión de la llamada Corriente Nacional Propuesta Peronista que pilotea el legislador Cristian Ritondo, participaron Triaca, Eduardo Mondino, Diego Santilli, Adrián Menem, Marcelo di Pascuale, Alfredo «Tati» Meckievi, Álvaro González, José Luis Acevedo, Daniel Lipovetzky, Roberto Quattromano y Jorge Garayalde, entre otros. Tras el acuerdo, anunciaron que querían «dejar claro que el salario no puede ser jamás considerado como ganancia. Considerando absolutamente injusto dicho gravamen, así como también la manipulación perversa de las asignaciones familiares» y que «como Justicialistas, instamos a la unidad de los Trabajadores, el Movimiento Obrero y sus Organizaciones. La Argentina de hoy requiere diálogos, acuerdos y consensos, mientras que el actual Gobierno permanentemente ha utilizado la confrontación como única herramienta de su accionar político, por lo cual hoy amplios sectores de la sociedad coincidimos con las reivindicaciones que plantea la Confederación General del Trabajo (CGT)».

Los gestos entre el PRO y Macri tuvieron este año varias ofrendas.

Se recuerda cuando el camionero obtuvo el permiso para reunir a su tropa en el porteño Parque Roca, y «festejar» un acuerdo por el cual el Gobierno porteño les aseguraba el pago de un viejo reclamo a los camioneros de las empresas recolectoras de residuos. Esa demanda surgió cuando se renovó el contrato del servicio y se impuso una cláusula que obligó a las firmas ganadoras a tomar al personal de las perdedoras reconociendo antigüedad y sueldo, pero los camioneros exigieron también la indemnización por









despido por haber cambiado de empresa.

Recién la semana pasada, Macri envió a la Legislatura porteña el pedido de permiso para emitir un bono $ 220 millones para que las recolectoras salden la deuda por indemnizaciones. Curiosamente, la propia sintonía con el gremialista complica ahora al PRO en la Legislatura porteña para conseguir los votos y aprobar el bono.

Además, hace unos diez días el ministro de Eduación porteño, Esteban Bullrich, recriminó al Gobierno nacional el descuento por Ganancias a los docentes, aduciendo la falta de maestros por carencia de incentivos salariales en la Ciudad de Buenos Aires.

Como sea, en el Gobierno porteño ya casi nadie recuerda el debut de Macri como mandatario, enfrentándose a Moyano, quien lideró una abultada manifestación contra su administración en apoyo al gremio de municipales (Sutecba) por entonces amenazado por despidos que prometía el jefe porteño. Pero sí lo recordará Sutecba, sindicato que lidera Amadeo Genta y devolverá la gentileza sumándose a la protesta moyanista.

Para el kirchnerismo la situación es más incómoda aún, al intentar desandar la afinidad con el moyanismo. Por ejemplo, desde Nuevo Encuentro (agrupación filo K), para la legisladora Delia Bisutti «la ampliación presupuestaria que envió el macrismo a la Legislatura es un mecanismo que viene repitiendo año tras año y que en esta oportunidad tiene la particularidad de que devela el pacto Macri-Moyano». La diputada aseguró que «el proyecto incluye un monto de $ 418 millones por reajuste de precios que la Ciudad salda a favor de empresas de recolección de residuos: y $ 220 millones en concepto de indemnización a trabajadores, que nunca fueron despedidos y que tienen asegurada su fuente de trabajo, beneficiando de esta manera claramente al gremio de camioneros» y que «Macri con el dinero que aportamos los porteños beneficia a empresas privadas de recolección de residuos y al gremio de Moyano».

La nueva confrontación entre el PRO y el kirchnerismo, de todos modos, no incluye solamente a su lado peronista. La diputada Paula Bertol, del macrismo puro, también salió ayer a dar su apoyo a la suba del mínimo no imponible, aunque no avanzó como sus pares del PRO peronismo con opiniones sobre la unidad del sindicalismo y otras cuestiones que se dirimen con la queja del cobro de impuesto como bandera.

En ese camino de alianzas, el PRO podría ganar un aliado en la Legislatura porteña, donde el moyanismo cuenta con un bloque unipersonal. Si el macrismo lo sumara a la hora de votar, quedaría apenas a un escaño de tener quórum propio, ya que entre PRO y aliados reúne 29 de las 60 bancas, llegando a la mitad si suma al moyanista Claudio Palmeyro (taxistas).

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