6 de julio 2017 - 00:00

Procesan y confirman prisión preventiva para el otro jefe policial acusado por coimas

procesado. El exjefe policial y asesor del ministro de Seguridad porteño Guillermo Calvino (aquí, junto a José Potocar) fue procesado ayer.
procesado. El exjefe policial y asesor del ministro de Seguridad porteño Guillermo Calvino (aquí, junto a José Potocar) fue procesado ayer.
El exjefe policial y asesor del ministerio de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, Guillermo Calviño, fue procesado con prisión preventiva como supuesto jefe de una asociación ilícita en el marco de la causa en la que se investiga una red de corrupción policial que coimeaba a "trapitos" y comerciantes en los barrios de Núñez y Saavedra.

Calviño fue indagado y procesado a pedido del fiscal de la causa,José María Campagnoli, luego de quedar preso el 16 de junio pasado, cuando se presentó junto a su defensor, Manuel Ramallo, ante el juez en lo Criminal Ricardo Farías, quien había ordenado su captura.

Según figura en la causa, comerciantes de Núñez y Saavedra pagaban a los policías de las Comisaría 35a entre 2.300 y 3.000 pesos a cambio de protección, mientras que los "trapitos" debían darle a la brigada entre 400 y 500 pesos por semana. El procesamiento de Calviño fue dictado junto con la resolución de mantenerlo detenido por los mismos cargos que se le imputan al exjefe de la Policía de la Ciudad, José Pedro Potocar.

La orden contra Calviño había sido dispuesta por Farías luego de que, semanas antes, la Sala VII de la Cámara Nacional en lo Criminal confirmara el procesamiento con prisión preventiva de Potocar. Esa Cámara también confirmó la prisión preventiva de uno de los presuntos miembros de la asociación ilícita, el policía Sergio Gabriel Ríos, acusado de ser quien retiraba el dinero que pagaban los comerciantes y "trapitos" de barrios que están bajo la jurisdicción de la Seccional 35a.

En tanto, quien era el comisario de esa dependencia, Norberto Villarreal, fue declarado rebelde porque no se presentó ante la citación que le cursó la Justicia y permanece prófugo.

Calviño, que antes de ser detenido era asesor del Ministerio de Seguridad porteño, había estado a cargo de la Policía Federal durante al traspaso al ámbito de la Cuidad de Buenos Aires. A causa de las múltiples denuncias en su contra había perdido la pulseada para dirigir la Policía de la Ciudad a manos de Potocar, ahora detenido por la misma causa de coimas que Calviño.

Desde el Gobierno porteño tomaron la resolución como previsivle. "Era esperable que siguieran para arriba", expresó una fuente en referencia a que Calviño era, en ese momento, el jefe de Potocar. Sin embargo, no dejaron de mostrar su sorpresa porque "todos los detenidos son policías de la Ciudad o traspasados". Y remarcaron un dato: "Campagnoli eximió de prisión a todos los federales".

Las internas entre las dos fuerzas se han transformado en un problema para la administración de Horacio Rodríguez Larreta. "La Federal era como un pulpo, con la cabeza en la jefatura y las comisarías los tentáculos y con el traspaso, las separamos", dijo a Ámbito Financiero una fuente del ejecutivo. Hay comisarios que hoy están en la Ciudad y se quejan de que los antiguos jefes, que quedaron en la Federal, buscan preservar ciertas "cajas". Y hay quienes ven en esas internas y pases de factura la explicación de la situación por la que están pasando los jefes de la fuerza porteña.

Por supuesto que también la política durante el período de campaña electoral juega su papel en este affaire. Cabe consignar que una de las aliadas de la administración del PRO en la Ciudad y hoy primera candidata a diputada nacional, Elisa Carrió, es cercana al fiscal Campagnoli, que es quien motorizó todas las denuncias. En su momento, la líder de la Coalición Cívica había celebrado la detención de Calviño vía Twitter, a quien tildó de ser "el gran recaudador de la Capital a lo largo de estos años en la Policía Federal". "Saludos a Aníbal", remató. Se olvidó de mencionar que el propio Larreta también lo había elegido.

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